martes, 9 de mayo de 2017

KANDUSKI

Y de pronto me vi en África. No se donde estaba, pero era África. Había ido en busca de mi novia, Antares. Había marchado hace tiempo, y su etapa en África estaba llegando a su fin, con lo que acordamos encontrarnos allí y volver juntos a casa. Así podría al menos degustar todo ese fascinante mundo que ella había descubierto poco a poco y durante una larga temporada.
Al fin llegue, el sitio donde acordamos nuestro encuentro era una casa apartada de la ciudad. En mitad de la sabana. La casa era grande, de una sola altura, y tenía, como las típicas casas victorianas de época colonizadora, un porche a la entrada de la casa muy acogedor. Un espacio ideal para entablar largas conversaciones mientras se pone el sol y aparecen las estrellas.
A medida que me acercaba reconocí a Antares sentada en el porche y contemplando el horizonte, nos abrazamos durante un largo tiempo, e inmediatamente me presento a la dueña de la casa, Kanduski.
Al conocerla quede más que sorprendido, siempre pensé que Kanduski, el famoso escritor del que tanto me hablaba era un hombre, pero el personaje que tenía frente a mi era toda una señora. Una mujerona alta, con fuertes extremidades, melena rubia y tez pálida, una mirada cálida, apacible de ojos claros. Ella enseguida vio como su imagen me dejó estupefacto.
-No esperabas una mujer, -me dijo. - Verás, por lo general me gusta viajar sola. Pero no deja de ser bastante arriesgado para una mujer moverse sin compañía por estos lugares. Por lo que adopto una apariencia masculina. Y al final, ha sido esa apariencia masculina la que ha quedado como mi imagen publica.
Lo más sorprendente de todo es que no se refería a una imagen travestida, si no a que cambiaba su corporeidad, físicamente era una mujer, pero podía transformarse en hombre a su antojo.
-Bueno parece que no sales de tu asombro. Un porche como este es una bendición, te permite pasar largos ratos hablando y profundizando en temas de lo más interesante. Te invito a que tomes asiento, acomódate y deja que te cuente algunos secretos antes de que pases a conocer vuestra habitación, y te reencuentres verdaderamente con Antares.
Me sirvió una infusión deliciosa, y comenzó a contarme;
-Sabes, he viajado mucho. He pasado por muchos países muy diferentes y variopintos, y puedes imaginar la cantidad de personas que he llegado a conocer. De todas las razas y culturas que puedas soñar, las clases más altas y los barrios más pobres. He visto actos de lo más cruel y otros de absoluta grandeza y generosidad. Durante mucho tiempo no tenía explicación para todos esos comportamientos y reacciones. No comprendía como el ser humano era capaz de de variar tanto, como se podía demostrar afecto a seres tan cercanos y odio a aquellos que se diferenciaban un poco de ti. Y eso me llevó a quedarme aquí, en África de forma casi permanente. Aquí esas emociones están mucho más vivas, y vi como las personas se vuelven crueles y despiadados solo con personas que creen distintos a ellos, diferentes. En ocasiones ciertos personajes no tienen miramientos hacia nadie, si siquiera cuidan su propia sangre. También vi que era debido a que esas personas, hinchados de poder, se creen distintos y superiores a todos los demás.
Aprender a ver estas cosas me llevo mucho, mucho tiempo. En un principio la rabia me cegaba, no dejándome ver a la persona que había detrás. Con el tiempo, también vi su calidez en el seno familiar, su inmensa generosidad, ya que sin tener eran capaces de compartir, o de renunciar a ciertas cosas que les ofrecían por pensar siempre que otros lo merecían más. Veía pueblos enteros que respiraban solidaridad, que estaban estrechamente ligados con toda la naturaleza.
Todas esas cosas las veía durante el día, y mientras por la noche, me cubría con un manto estrellado.
He visto las estrellas como jamás en toda mi vida, con una intensidad que hacían la noche más brillante que el día, estrellas vivas, fugaces, chispeantes. Aprendí a leer en ellas las estaciones, el clima, los vientos, a descifrar los secretos de la vida. A la mañana siguiente me encontraba de nuevo con el brillo en los ojos, con las emociones, las pasiones, el llanto y la esperanza. Y de nuevo la noche, y cada vez esos puntos de luz, esas luces se volvían más y más fuertes, y comprendía la relación que se establecía entre ellas; como algunas se movían más rápido y otras parecían casi inmóviles, como algunas se dejaban de ver, y otras parecían surgir de la nada. Y de nuevo el día, y luego la noche, una y otra vez estudiaba los ciclos con detenimiento tratando de sacar todo el meollo, toda la esencia, y cada vez me parecían más la misma cosa. Y comprendí que los hombres somos todos iguales, todos llenos de vida, de color, de musica. Distintas emociones que finalmente son comunes a todos nosotros, emociones que no son más que el reflejo de nuestra luz.
Kanduski hablaba calmadamente, te captaba por completo, su tono era suave pero efusivo, lleno de pasión. Y transmitía una convicción que no te dejaba lugar a ningún tipo de duda. Durante todo el tiempo que habló toda mi atención se centró en sus palabras, hipnotizado por su mirada fija, sentía como si me hablase con todo su cuerpo; sus manos, sus brazos, todo su rostro también me hablaban.
Sin darnos cuenta se hizo de noche.
- Ven, levantate y ven conmigo.
La seguí, bajamos el único escalón del porche y nos alejamos unos pasos de la casa.
-Mira el cielo.
Y de pronto vi una imagen que me sobrecogió. Las estrellas no eran simples puntos blancos sobre un fondo negro. Ninguna descripción sería fiel a aquella imagen. Era como si las estrellas estuviesen aumentadas un millón de veces, como si de pronto pudieras ver desde el cielo un volcán en erupción durante una noche, con su centro rojo brillante y los ríos de lava alrededor tomando vida. Y esa imagen se reproducía cientos de miles de veces sobre el tapiz negro. Cada una de las estrellas era un mundo entero, con sus remolinos de fuego, sus destellos, erupciones, fogonazos, y llamaradas. Y todo ese concierto lumínico que reproducía cada una de las estrellas estaba en continua relación con el resto de cometas, planetas, nebulosas, satélites... todo, todo estaba interrelacionado. Y parecía que en medio de todo aquello, en mitad del espacio, flotando, estaba yo.
Pasado un rato me pareció sentir el peso de mi cuerpo posándose en el suelo. Como si acabase de aterrizar entrando de nuevo en un silencio que rompía el estruendo de explosiones en que hace un instante estaba envuelto. Respiré hondamente.
-¿Lo has visto?
-Sí Kanduski, lo he visto.
- Así fue como comprendí que todos somos estrellas.- Sentenció ella.

jueves, 28 de abril de 2016

La primera vez

El artesano contemplaba su obra. Todo parecía terminado, las galaxias, los distintos sistemas, las estrellas, los planetas y sus satélites. Todo había sido cuidadosamente fabricado y colocado en su sitio. Y fue así, Todo hecho con sumo cuidado, para que una vez se iniciara, Todo, funcionase para siempre en un perfecto equilibrio.
La tierra ocupaba uno de los sitios privilegiados de la obra, uno de los planetas milagro, por el momento estaba perfectamente acabada. La tierra había sido cuidadosamente distribuida entre las grandes masas de agua que ocupaban la superficie terrestre. Sin embargo vista desde fuera daba una extraña sensación. Todo estaba quieto, estático, sin movimiento. El agua no se movía, igual que los planetas, los satélites, las estrellas. Aún el artesano estaba repasando la larga lista de cosas que había hecho y comprobando que Todo estuviera a la perfección antes del inicio. Vio que las distancias eran las correctas, las estrellas, encendidas un tiempo antes daban el aporte justo de luz y calor. Las orbitas establecidas eran las correctas para evitar impactos intraplanetarios. Había repasado cada uno de los detalles, con lo que inspiro, contuvo el aliento por un tiempo y espiro con delicadeza provocando que ese soplo se extendiese por toda la creación, y allá donde fuera posible surgieran las más diversas formas de vida, todas con una esencia de ese artesano, para que así el perfecto equilibrio no se rompiera nunca.
Un rato después volvió a inspirar, y de nuevo contuvo el aliento por un tiempo, y de nuevo espiro con delicadeza provocando que ese soplo iniciara la función que ya nunca acabaría. Y Todo comenzó a moverse. Y por un momento se fijó en la tierra…Maravilloso, se movía a la perfección desplazándose alrededor del sol mientras giraba sobre sí mismo. Genial!
Los mares acompañaban ese movimiento inicial, se fueron formando las primeras olas que se lanzaban sobre la tierra como si quisieran saborearla. La temperatura fue construyendo los primeros hielos en las partes donde menos incidía el sol, mientras en el resto el agua se iba calentando comenzando a hacer de termostato de todo el planeta.
Fuera del agua todo estaba quieto, no pasaba nada absolutamente. Grandes montones de tierra aguardaban que algo sucediera. No había ríos, no había nieve, no había nada.
Paso un tiempo cuando la temperatura de la atmósfera permitió las primeras evaporaciones de agua. Empezaron a condensarse pequeñas partículas de agua en el techo del mundo formando las primeras nubes.
De pronto la condensación permitió que se formase la primera gota de agua en la atmósfera, y bien por la gravedad, o por la sed que la tierra tenía, esta se precipito al vacío produciendo un zumbido que resonó en todo el planeta. Mientras la gota de agua atravesaba el cielo, el zumbido se volvía cada vez más y más agudo, hasta que impacto contra el suelo terrestre produciendo una gran detonación cuyo eco quedó como suspendido durante varios segundos. Ese impacto provocó que la gota de agua se desintegrara en miles de partículas que no dejaron rastro ninguno al ser absorbidas inmediatamente por la tierra. Durante un rato no volvió a suceder nada más. Y de pronto el cielo entero se oscureció dando lugar a la primera tormenta que se producía de forma conjunta en todo el planeta.
En uno de los planetas milagro, este acontecimiento fue el inició de un desarrollo de acontecimientos preciosos, bellos, inimaginables, y de una importancia suprema. Que nosotros estemos aquí, cientos de millones de años después, paseando entre ríos, praderas, valles, dando formas a las nubes, conmovidos al fin y al cabo por los resultados de cientos de millones de tormentas, es de entre todas las posibles conclusiones, una gran fortuna. Y en estos tiempos en que muchas veces pensamos los daños y destrozos que hacemos al planeta, deberíamos reconsiderar de igual manera los daños que nos hacemos a nosotros mismos. Es decir, si comparamos el estado de salud del planeta, con el estado de salud de la humanidad, claramente estamos en posición de preocuparnos primero por nosotros. Y seguro que si conseguimos algún cambio positivo, el planeta entero se beneficiará de ello. Al fin y al cabo vivimos en un lugar hecho para que funcione siempre en perfecto equilibrio.

martes, 19 de enero de 2016

El Buscador



“Si no te molestas en buscar algo, no puedes negar ni afirmar su existencia”

martes, 29 de diciembre de 2015

Canción del Logro, Shri Simha

Hum
Aunque se concibe, desafía la imaginación;
aunque se mencione, no se puede discernir;
desde el espacio básico de la vastedad alerta
resplandece una luz que no necesita buscarse.
Permanece estable e imparcialmente tranquilo
en el dharmata cuyos pensamientos no pueden ser desentrañados nunca.
Según veo, no hay ningún otro entrenamiento que este.
La punta de lanza de mi conocimiento alerta
parte en dos a mi enemigo, mis pensamientos.
Ratna kosala a hoh

martes, 15 de diciembre de 2015

Maya, Ilusión.

Cuanto más nos adentramos en las filosofías religiosas, esotéricas… más nos insisten en la necesidad de descubrir la autentica realidad, y reconocer que nuestro mundo es ilusorio. Sin la vivencia de este reconocimiento, llega un punto en el que no hay más progreso espiritual.
Imaginemos dos mujeres de la misma edad y condición socio/cultural/económica que van al cine, ambas solas pero a la misma sesión, a ver la película en las mismas condiciones. Como es gratis las incluimos el pack de tanque de refresco y sus palomitas.
Una de ellas tiene la siguiente experiencia; no es muy fan de los refrescos, y las palomitas la terminan saturando, así que a lo largo de la pelí se cansa de ellas y las deja, el actor principal la recuerda a un exnovio, así que aun siendo uno de los hombre mas atractivos a ella no la dice nada, sin embargo se siente identificada con la protagonista, eso da un enfoque concreto a su lectura de la película.
La otra mujer esta encantada con el kit refresco/palomitas, se enamora del actor principal en cuanto le ve, y sin embargo la actriz protagonista la parece una bruja.
Si pedimos a la salida del cine, a ambas mujeres que nos describan la película, podría haber tantas diferencias en sus descripciones que pensaríamos que han visto películas diferentes.
Partiendo de algo concreto, como es la película, la realidad de ambas mujeres es diferente. Cual de ambas realidades es la verdadera? Ninguna. Las dos son proyecciones de sus estados emocionales, que a su vez son proyecciones de su consciente particular o Ego. Por lo tanto, ni las experiencias vividas en torno a la película, ni los sujetos que viven dichas experiencias, son carentes de verdadera realidad. O lo que es igual, son Maya, ilusión.
El ejemplo del cine puede parecer muy simple, dando pie a pensar que en este mundo hay hechos que son reales por igual para todas las personas. Pero si analizamos bien esos posibles hechos, acontecimientos, lo que sea, por más convencidos que estemos, si ponemos nuestra atención en ellos, veremos que siempre, siempre, toda experiencia es meramente subjetiva. Y puesto que el sujeto también carece de realidad, es por lo tanto ilusoria. Aquí sería el momento perfecto para citar a cualquier gran maestro oriental que apuntale tal afirmación. Sin embargo creo que es mejor ir a alguien más cercano para nosotros; Según la Teoría de Campo de Einstein, el universo es un campo único de energía, un continuo sin espacios vacíos ni interrupciones que puede ser caracterizado como absoluta plenitud. Por su parte, las hipótesis físicas más recientes —tales como las Teorías de Superunificación o la Teoría Holonómica de David Bohm, y así sucesivamente— no hacen más que llevar a su extremo esta visión del universo como continuo libre de multiplicidad, carente de divisiones intrínsecas o substanciales, y privado de interrupciones o espacios vacíos —una visión que, de ser correcta, implicaría que nuestra percepción del cosmos como una multiplicidad de substancias constituye un error. Elias Capriles Budismo y Dzogchen
Lo que nos viene a decir es que no hay diferencia entre nosotros y lo que nos rodea, entre el observador y lo observado, no hay un YO REAL, diferenciado, individual. Es todo una proyección de nuestro Ego, de lo que pensamos que somos pero que no somos.
Y es aquí, donde nos encontramos con el rompecabezas que hay que resolver para continuar con el desarrollo de sí mismo, el auto-conocimiento, o el religarse con lo sagrado. Para toda una vida.

jueves, 5 de noviembre de 2015

SER

"Que prefieres; ¿Ser una gota de agua, o el agua que hay en la gota?"
                                                                                                            Buda Sakiamuni

miércoles, 21 de octubre de 2015

Plotino

"Cuando uno vea dentro de sí mismo el divino resplandor de la virtud; cuando uno pueda habitar totalmente dentro de sí mismo; cuando uno pueda dejar de encontrar dentro de sí mismo cualquier obstáculo para la unidad; cuando nada extraño pueda ya más alterar, por su mezcla, la simplicidad de la propia esencia interior; cuando dentro de todo tu ser encuentres una verdadera luz, ilimitada, irreductible, infinita, y absolutamente inconmensurable porque transciende toda medida y cantidad; cuando hayas llegado a ser así, etonces, al haberte convertido en la visión misma, podrás tener confianza en tí mismo, porque ya nunca más necesitarás una guía. Por tanto, debes discernir con gran cuidado, poque sólo por medio del ojo que entonces se abrirá dentro de ti, podrás percibir la Suprema Belleza. Para obtener esta visión de lo hermoso y de la divinidad interior, uno debe comenzar por volverse uno mismo, hermoso y divino". (I. vi.9).
Comentario p.p. 80 pag 283 del Libro Tibetano de la Gran Liberación. Evans-Wentz

viernes, 25 de septiembre de 2015

Milagros

 
Vivimos tan pendientes de sorprendernos solo ante el milagro, que lo milagroso de los aconteceres diarios no nos sorprende.

jueves, 23 de julio de 2015

Un Tantra del Dzogchen

Tal como una abeja busca nectar 
en todo tipo de flores,
Busca en todas partes la enseñanza;
Tal como un ciervo encuentra 
un lugar aislado para pastar,
busca el aislamiento para digerir
todo lo que has acumulado.
Vive como un león, 
completamente libre de miedo,
y finalmente como un loco
más allá de todo límite,
ve a donde te venga en gana.

viernes, 23 de enero de 2015

Espera

Me preguntaron en nochevieja qué esperaba del año 2015, y le contesté que nada, que si me quedo esperando, al final no pasa nada, que hay que ir a por lo que se quiere sin esperar a que ello venga! Pues eso, este 2015, a por todas!
Isrrael Seoane.

martes, 2 de diciembre de 2014

Come menos, vive más.

Con todos ustedes, Bruce H. Lipton:
"... Y la realidad nos indica que nosotros vivimos en un mundo en donde hay hambre y al mismo tiempo tenemos tanta comida que nos estamos matando solamente por comer en exceso, esa es la principal razón por la que nos morimos jóvenes.  Estamos comiendo los radicales libres de nuestra propia digestión que es lo que nos mata.  Quiero agregar que nosotros deberíamos vivir hasta alrededor de los 140 años de vida y la razón por la cual no lo estamos logrando es porque nuestra dieta nos está matando y por el estrés.  Debemos volver a la dieta de nuestros ancestros, cuando no había supermercados y todo era más simple y en menor cantidad. Comían lo que tenían a mano en las estaciones correspondientes en cantidades más pequeñas  y vivían más tiempo.  Lo que sabemos ahora de los diferentes estudios que se han hecho criando ratas, la mosca de la fruta o gusanos, es que de vez en cuando, se han encontrado ejemplares que viven más tiempo que el resto de la misma especie.

Los científicos se entusiasman porque creen que van a encontrar el gen de la longevidad en ese espécimen.  Y lo que se encuentra es una ironía: en cada situación en donde se ve que  un organismo ha vivido más tiempo, no fue debido a un gen que agregó algo nuevo sino a un gen defectivo.  Fue un gen que afectó el metabolismo de la insulina, lo que significa que el organismo no podía digerir bien la comida. Entonces los científicos al ver esto, le daban menos alimento al espécimen para ver si lo podía digerir mejor en menor cantidad.  El resultado fue que el espécimen vivía el doble de tiempo que el resto.  Con esto llegamos a la conclusión de que es la cantidad de comida que ingerimos lo que nos está matando.  No necesitamos toda esa comida para sobrevivir porque nosotros absorbemos energía de la atmósfera. Somos como máquinas Tesla, que se cargan con la energía del medio ambiente..."
http://www.creandotuvida.com/Reportaje__Bruce_Lipton.html

martes, 25 de noviembre de 2014

SIDDHARTA

Siddharta: Tú que vas donde nadie más se atreve a ir,
¿Serás mi dios?
Arquitecto, al fin te conozco.
No volverás a reconstruir tu casa en mí.
Ego: Pero yo soy tu casa y tu vives en mí.
Siddharta: Señor de mi propio ego, eres pura ilusión, tú no existes.
La tierra es testigo de ello.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

El Cielo

El cielo, como muy arriba, comienza a la altura de nuestras rodillas. No está lejos de nosotros.

viernes, 10 de octubre de 2014

Los seis consejos de Tilopa

No recuerdes; Deja ir lo que ya pasó. 
No imagines; Deja ir lo que puede venir.
No pienses; Deja ir lo que sucede ahora.
No examines; No trates de interpretar nada.
No controles; No trates de hacer que algo suceda.
Descansa; Relájate ahora, y descansa.

viernes, 3 de octubre de 2014

La verdad

Nos han hecho creer tantas cosas falsas e interesadas, que ya no sabemos donde buscar la verdad.


lunes, 11 de agosto de 2014

Ciencia VS Tradición



Cansado de ese eterno debate entre Ciencia/Tradición, en el que todo lo antiguo no era más que una falta de conocimiento y un exceso de imaginación. Pretendo escuchar lo que tiene que decir a todo esto, el único personaje que desde el principio de los tiempos de esta humanidad ha sido espectador incansable de todo lo sucedido.
Y sí, nuestro querido planeta tierra, tras los últimos 200 años de evolución y crecimiento del moderno hombre tecnológico arropado por la madre ciencia, echa de menos a los religiosos/tradicionales. Y mira al hombre tecnológico con recelo y un gran miedo.

jueves, 19 de junio de 2014

El pesar de la despedida.

No hace mucho que una idea comenzó a rondarme. ¿Y si fuéramos capaces de hacer saber a cada una de las personas que nos rodean, lo que sentimos exactamente hacia ellas? Y hacerlo de manera que no alberguen ninguna duda al respecto.
Supongo que en el pesar de la despedida, una parte y quizá la mas grande, de aquello que nos duele, tiene su origen en los continuos reproches… Y si… le hubiera dicho, Y si… no le hubiera negado aquel beso…. De manera que si en vida, o en la convivencia cercana, nos mostramos tal como somos de manera transparente, y despejamos las dudas respecto a nuestros sentimientos, es fácil que ante una separación, nuestro ánimo permanezca más tranquilo y sosegado.
Y avanzando en esta idea, comprendí un poco más a cerca del desapego que tanta importancia tiene en la filosofía budista. En nuestras vidas, así como en nuestras relaciones, desarrollamos de manera inconsciente un apego que nos mantiene atado, e impide nuestra libertad y pleno desarrollo personal.
Que bonito sería en una relación de pareja, entregarse plenamente, sin tener en cuenta ningún aspecto o comportamiento que nos corresponda. Si no dar por entero todo aquello que sentimos hacia la pareja, independientemente de su actitud. Sin embargo enseguida entramos en una dinámica de comparaciones, de contrastes y reproches:
Anda si yo… y ella…, pues pronto se la ha olvidado, Y otra vez me toca llamarla…
Pero ya no es solo quedarnos en tales comparaciones. Si no comprender que nada esta sujeto, que todo es efímero, y que si damos la razón a las nuevas teorías de física quántica, nada existe. Así que hoy aprovechando que estamos aquí, y que nos acompañan ciertas personas, que menos por nuestra parte, que ser tal como somos, sin restricciones, sin condiciones, transparentes. Y ofrecer de igual manera nuestros sentimientos, y nuestras virtudes. Y además sabiendo que no podemos caer en el apego. Quizá la figura del apego resulte complicada de entender. Es como una condición que pedimos, algo que se da de manera implícita en las relaciones personales: “Sí, somos amigos, o novios, o lo que toque ser. Yo te doy esto, esto y esto, y además no te mido, ni espero nada de ti, porque es lo que siento y así te lo ofrezco, con libertad. Pero a cambio tú estás ahí, permanentemente, sin marchar a otro país a trabajar, sin morirte nunca, siempre presente porque yo he creado una dependencia sobre ti, y echaría mucho en falta tu ausencia. Y de ser así sentiría un gran dolor y una gran pena”.
Siendo el desapego todo lo contrario, esa entrega en plena libertad de todo aquello que somos, sin restricciones ni condiciones, sin exigencias, sino simplemente bajo el lema: “Esto es lo que soy, y lo que siento. Así me entrego y nada pido a cambio”.
Es quizá la parte más complicada del desarrollo personal que tanto defienden algunas filosofías orientales y religiones. Pero a mí personalmente me parece la forma de amor, más grande y sublime. Y de la misma manera creo que es un paso más hacia una forma de vida más plena, más armoniosa en la medida que te permite adaptarte a los caprichos del destino, sin limitar a nadie, sin poner condiciones a nadie. Y menos a ti mismo.

martes, 10 de junio de 2014

El Arte de Vivir



Puede que el "Arte de vivir" no sea más que el de ver la vida tal cual es, y aceptarla de forma complaciente, convirtiéndonos en simples instrumentos a su servicio, pero de forma gozosa.
Sin entrar en calificaciones de bueno, o malo. De si es justa o injusta, y menos aún sobre si tal cosa es de nuestro agrado.
Nadie dijo que fuera fácil, y no lo es. Como arte, es el más supremo de todos, y cuando menos lleva una vida lograrlo.
En último caso, lo que tenga que pasar pasará, y ante ello nada podemos.

lunes, 28 de abril de 2014

LLuvia

Siento la tardanza. Sin embargo por el momento me encuentro demasiado centrado en otros temas como para atender el Blog. Así que por ahora voy a colgar uno de mis antiguos escritos, que espero os guste:

Seguro que a todo el mundo nos gusta como huele después de haber llovido. Huele a nostalgia. Hay pocas cosas tan agradables como salir a pasear por el campo en medio de una lluvia de estas finas, tímidas que apenas calan pero que inundan todo de una calidez sobrecogedora. Son días de regalo, y hay que disfrutarlos. Buscar a tu pareja y marchar al campo a dar un paseo tranquilamente. Comentar esas cosas que
nos salen cuando estamos relajados, a gusto con nosotros y con ese ambiente que nos rodea. Pasear y pasear con rumbo a ningún sitio, hasta que poco a poco te encuentras calado.
Y entonces empieza el verdadero disfrute de la lluvia;
Ponerte a resguardo; llegar a casa, al calor del hogar, desnudarte y compartir una ducha caliente, una ducha interminable de la que sales casi de aburrimiento.
La lluvia es algo mágico. En el momento que sucede el cielo y la tierra se comunican. El cielo se resquebraja, se abre en dos y se entrega por completo a la tierra, esta lo recibe ansiosa, muchas veces se deshace y se siente bautizada y bendecida de tan plena entrega. El aire portador de esa agua se limpia y se
purifica. Se recarga, se llena de aromas y fragancias y nos contagia a cuantos seres de el dependemos con una energía de lo mas armoniosa.
Saliendo de la ducha no hay mejor cosa que hacer, mejor entretenimiento que dedicarse a calentar las sabanas bajo la dulce música celestial, en medio de la sinfonía acuática que nos brindan cielo y tierra gozamos de los placeres de alcoba en la más querida de nuestras compañías. Penetrando y penetrando en la intimidad, en el sentir, en el alma y el espíritu de nuestra pareja. Nos abrimos como el cielo, olvidándonos de quienes somos, nos entregamos por completo hasta albergar dudas de cual de los dos cuerpos que yacen sobre la cama es el nuestro.

jueves, 27 de febrero de 2014

Meditaciones de Marco Aurelio. 2.

Libro I
16. De mi padre: la mansedumbre y la firmeza serena en las decisiones profundamente examinadas. El no vanagloriarse con los honores aparentes; el amor al trabajo y la perseverancia; el estar dispuesto a escuchar a los que podían hacer una contribución útil a la comunidad. El distribuir sin vacilaciones a cada uno según su mérito. La experiencia para distinguir cuando es necesario un esfuerzo sin desmayo, y cuándo hay que relajarse. El saber poner fin a las relaciones amorosas con los adolescentes. La sociabilidad y el consentir a los amigos que no asistieran siempre a sus comidas y que no le acompañaran necesariamente en sus desplazamientos; antes bien, quienes le habían dejado momentáneamente por alguna necesidad le encontraban siempre igual. El examen minucioso en las deliberaciones y la tenacidad, sin eludir la indagación, satisfecho con las primeras impresiones. El celo por conservar los amigos, sin mostrar nunca disgusto
ni loco apasionamiento. La autosuficiencia en todo y la serenidad. La previsión desde lejos y la regulación previa de los detalles más insignificantes sin escenas trágicas. La represión de las aclamaciones y de toda adulación dirigida a su persona. El velar constantemente por las necesidades del Imperio. La administración de los recursos públicos y la tolerancia ante la crítica en cualquiera de estas materias; ningún temor
supersticioso respecto a los dioses ni disposición para captar el favor de los hombres mediante agasajos o lisonjas al pueblo; por el contrario, sobriedad en todo y firmeza, ausencia absoluta de gustos vulgares y de deseo innovador. El uso de los bienes que contribuyen a una vida fácil y la Fortuna se los había deparado en abundancia, sin orgullo y a la vez sin pretextos, de manera que los acogía con naturalidad, cuando los tenía, pero no sentía necesidad de ellos, cuando le faltaban. El hecho de que nadie hubiese podidotacharle de sofista, bufón o pedante; por el contrarío, era tenido por hombre maduro, completo, inaccesible a la adulación, capaz de estar al frente de los asuntos propios y ajenos. Además, el aprecio por quienes filosofan de verdad, sin ofender a los demás ni dejarse tampoco embaucar por ellos; más todavía, su trato afable y buen humor, pero no en exceso. El cuidado moderado del propio cuerpo, no como quien ama la vida, ni con
coquetería ni tampoco negligentemente, sino de manera que, gracias a su cuidado personal, en contadísimas ocasiones tuvo necesidad de asistencia médica, de fármacos o emplastos. Y especialmente, su complacencia, exenta de envidia, en los que poseían alguna facultad, por ejemplo, la facilidad de expresión, el conocimiento de la historia, de las leyes, de las costumbres o de cualquier otra materia; su ahínco en ayudarles para que cada uno consiguiera los honores acordes a su peculiar excelencia; procediendo en todo
según las tradiciones ancestrales, pero procurando no hacer ostentación ni siquiera de esto: de velar por dichas tradiciones. Además, no era propicio a desplazarse ni a agitarse fácilmente, sino que gustaba de permanecer en los mismos lugares y ocupaciones. E inmediatamente, después de los agudos dolores de cabeza, rejuvenecido y en plenas facultades, se entregaba a las tareas habituales. El no tener muchos secretos, sino muy pocos, excepcionalmente, y sólo sobre asuntos de Estado. Su sagacidad y mesura en la
celebración de fiestas, en la construcción de obras públicas, en las asignaciones y en otras cosas semejantes, es propia de una persona que mira exclusivamente lo que debe hacerse, sin tener en cuenta la aprobación popular a las obras realizadas. Ni baños a destiempo, ni amor a la construcción de casas, ni preocupación por las comidas, ni por las telas, ni por el color de los vestidos, ni por el buen aspecto de sus servidores; el vestido que llevaba procedía de su casa de campo en Lorio, y la mayoría de sus enseres, de la que
tenía en Lanuvio. ¡Cómo trató al recaudador de impuestos en Túsculo que le hacía reclamaciones! Y todo su carácter era así; no fue ni cruel, ni hosco, ni duro, de manera que jamás se habría podido decir de él: «Ya suda», sino que todo lo había calculado con exactitud, como si le sobrara tiempo, sin turbación, sin desorden, con firmeza, concertadamente. Y encajaría bien en él lo que se recuerda de Sócrates: que era capaz de abstenerse y disfrutar de aquellos bienes, cuya privación debilita a la mayor parte, mientras que su disfrute les hace abandonarse a ellos. Su vigor físico y su resistencia, y la sobriedad en ambos casos son propiedades de un hombre que tiene un alma equilibrada e invencible, como mostró durante la enfermedad que le llevó a la muerte.