martes 24 de enero de 2012

Conciencia del Despertar

Siempre que se hable del despertar, tenemos que tener presentes también las opciones de dormir, y soñar. O más que opciones los estados, ya que vamos a contemplar El Despertar, como un posible estado alcanzable. Y por lo tanto, el sueño, o “El estar Dormido” es también un estado. Digamos que es el estado habitual del hombre.
En nuestras vidas nos han hablado de personas, o seres que han despertado, o que se han iluminado; lideres de religiones, santos, eminencias… y siempre nos queda la sensación como si hubiera que nacer con algo, alguna predisposición especial para llegar a tal estado. Sin embargo eso no es del todo correcto, bien es cierto que pueden darse circunstancias en la vida que faciliten dicha realización. Pero también es cierto que todo aquel que lo pretenda y recorra el camino, puede lograr ese despertar.
Pero al fin y al cabo, ¿¿que es lo que estamos hablando con eso del despertar?? Es alcanzar un estado de consciencia objetivo que nos permita ver la realidad tal como es. Así dicho suena muy fácil, pero no deja de ser una tarea ardua que pocos hombres han conseguido. Para ello hay que realizar un sinfín de sacrificios, ejercicios, prácticas. Mantener una disciplina ejemplar, y estar cerca de un buen guía o Maestro.
Así que no es la idea de este post hablar de cómo se llega al despertar, si no tan solo de tener “Conciencia del Despertar”, que ya es un paso.
El nacimiento del Buscador:
La figura del buscador en cada uno de nosotros viene inspirada por la conciencia del Despertar. El hombre en su estado habitual está dormido. Todo lo que vivimos no está muy lejos de las cosas que soñamos. Es decir, que realmente no hay mucha diferencia entre lo que soñamos y lo que vivimos, ya que incluso en el estado de vigilia no terminamos de despertarnos. Nuestra vida está condicionada por una visión subjetiva de las cosas. La realidad que podríamos ver, se oculta tras un filtro de condicionantes subjetivos proyectados por nuestra mente. Esta proyección manipula la realidad en función de nuestros deseos y sentimientos, de nuestras fobias y aversiones… Por otra parte, ese estado de sueño en el que permanecemos inmersos, nos impide tener una visión global, una visión de conjunto. Por lo que todo cuanto vemos son pequeñas partes de un todo que no comprendemos. Estos dos fenómenos juntos, la visión parcial, y la visión subjetiva, hacen que nuestra capacidad de acción esté limitada a una respuesta accidental. Como no somos conscientes de la realidad, no podemos prever situación alguna, por lo que cuando queremos dar una respuesta, siempre es demasiado tarde.
En un principio puede parecer que todo lo dicho anteriormente es una locura o bien un rompecabezas sin sentido. Pero eso es tan solo porque es cierto, y por lo tanto, desde nuestro estado habitual de dormidos, no podemos apreciar las diferencias. Y no nos llama la atención todo el sinsentido que es en sí la vida en la que estamos sumidos. Y es ahí donde radica la importancia de llevar nuestra conciencia hacia el Despertar. O bien despertar al Buscador que hay en nosotros. Luego llegar a despertar completamente, ya es otra historia, pero al menos darnos cuenta que en esta vida que nos rodea, y en este cuerpo hay misterios de los que nadie nos habla. Misterios sorprendentes que nos pueden llevar a una visión más amplia de la vida, más cerca de la realidad. A un camino de superación que nos irá librando paso a paso de las cadenas que nos tienen sujetos a ese sueño perenne.
“¿Alguna vez has tenido un sueño, que pareciera tan real que no lo puedes distinguir de la realidad? Y si no pudieras despertar de ese sueño, ¿cómo sabrías que estas soñando?” Matrix.

miércoles 7 de diciembre de 2011

El Conocimiento.

Hace poco leí lo siguiente; “El conocimiento es algo material y por lo tanto limitado”. A continuación explicaba que si todas las personas quisieran tener acceso a un conocimiento profundo, tocaríamos a tan poco que apenas se apreciaría.
Esto rompió todos mis esquemas. Lo leía en un libro muy bien referenciado y no podía desacreditarlo sin dedicar unos ratos de intensas reflexiones. Por una parte parecía chocar con otra teoría que dice que la información es infinita. O al menos tal como contemplo dichas teorías estas se contradecían. Así que empecé a trabajar al respecto.
En el libro hablaba del conocimiento sobre una evolución espiritual, decía que la mecanicidad del universo ya ha contado con este factor del conocimiento como algo limitado, de manera que ni siquiera todo el mundo se interesa por adquirir tal conocimiento. Esto ya hace que los que si se interesan toquen a una parte mayor. Luego continúa con que no todo el que se interesa logra avanzar, ya que es un camino duro y lleno de sacrificios. De nuevo eliminamos a más personas… así de esta manera tan solo unos pocos pueden acceder a tal conocimiento.
Tras varias conversaciones y reflexiones comencé a ver la diferencia entre conocimiento e información. Por una parte el conocimiento conlleva un movimiento de energía, y la energía es materia, y la materia es limitada, por tanto el conocimiento también es limitado. Pero, ¿Porqué concluimos que el conocimiento conlleva un movimiento de energía? Porque el conocimiento implica experiencia, vivencia. Y esa experimentación produce un cambio a nivel psíquico, físico, emocional o de los tres niveles, en la persona. Todo movimiento de energía conlleva un cambio, una transformación aunque esta sea inapreciable. La información no implica necesariamente una vivencia o experiencia, y por lo tanto tampoco implica, aunque a veces pueda producirse, un cambio. Por ejemplo, que yo sepa que hoy Juan va a comer macarrones… es información. Y puede que esa información no produzca ningún cambio en mí. Sin embargo la experiencia de Juan comiendo los macarrones, implica una experiencia. Y un cambio ya no a nivel digestivo/alimentario/nutritivo, si no como experiencia sensorial. Solo él sabrá exactamente el aroma, sabor, textura… del plato de macarrones. Esa experiencia es conocimiento. Y por lo tanto, en este caso vemos con claridad como ese conocimiento es limitado.
Esta es una de las leyes universales a las que el hombre está sujeto. El conocimiento como tal es limitado, conlleva una vivencia o experiencia, y el camino para alcanzarlo es duro. Y esto es algo aplicable a cualquier campo, bien sea el desarrollo de sí mismo, o el conocimiento sobre alguna materia como puedan ser las matemáticas, la historia, la física… Pero el mismo universo está preparado para ello, haciendo como decía unos párrafos atrás que no a todo el mundo le interesen los mismos campos, ni las mimas materias, y luego dentro de esos intereses, hay quienes estén dispuestos a avanzar por un camino de sacrificios, y aquellos que tomen su interés de una manera más relajada.
En cualquiera de los casos, e independientemente de cuál sea el lugar donde se orientan nuestros intereses, uno de los ejercicios que nunca está de más, es tomar conciencia de las actividades que realizamos el día a día. De esta manera, iremos con el paso del tiempo, logrando un conocimiento al menos, de cómo estamos viviendo.

lunes 10 de octubre de 2011

GRANDEZA


-Ambos llevamos el mismo tiempo sin comer. Se que a veces se hace duro. Ahora coge el pan, parte un trozo como si fuera para mí…
Así que cogí el pan y lo partí en dos trozos que no eran iguales. Y deje el más grande cerca de mi maestro.
-Bien, tomare para mí lo que has querido para ti.
Así que cogió el trozo pequeño. Yo tome el grande y marche.

viernes 16 de septiembre de 2011

DUALIDAD. EL JUICIO.

Resulta curioso que la práctica de las distintas religiones nos sitúe en un continuo conflicto entre el bien y el mal, y por añadidura en un mundo dual donde todo tiene su opuesto y contrario.
Sin embargo, si dejamos las religiones un poco de lado, en busca de una vivencia espiritual más universal y menos pautada, y sin entrar en las nuevas corrientes New Age, sino a través de conocimientos que son patrimonio de la humanidad desde hace miles de años… nos muestran que el espíritu es unidad, y la unidad no es dual. Fácil y sencillo. Así visto el día no es lo contrario y opuesto a la noche, sino una continuidad de esta misma. Quizá un ejemplo más claro nos lo de la filosofía taoísta cuando profundiza en el Yin; la quietud, y el Yang; la actividad. En esencia todo es Yang, pero para cuantificar ese Yang hay que crear un referencial. El Yin. Así el viento puede ser Yang si lo comparamos con un lago. Pero ese mismo viento sería Yin si lo comparamos con un fuego. Por lo tanto el ying y el yang no son opuestos y contrarios, si no que son valores referenciales, relativos y complementarios.
En un mundo dual todo está fragmentado, hay más barreras, y estamos siempre condicionados por el eterno conflicto del bien y el mal. Fácilmente dirigible. Si vivimos en la unidad rompemos todas las barreras, abrimos la percepción y la consciencia a una solidaridad universal; yo soy todos, o todos soy yo. O todo soy yo. En principio mi mente, mi cuerpo y mi espíritu no son independientes, sino que forman una misma entidad. Pero seguimos unificando, y yo no soy independiente, sino que formo una entidad junto al resto de personas en el mundo. Y continuamos, ya que la humanidad no es independiente, también forma una unidad con los reinos animales y vegetales, y con el planeta entero, y seguimos y seguimos…

Ahora bien, la vivencia de cada persona, de cada individuo esta diariamente sujeta a un sinfín de normas dualistas… Pronto o tarde, día y noche, egoísta o generoso, pero sobre todo el bien y el mal.
El 80% de los pensamientos que tenemos hoy, serán los mismos pensamientos que tendremos mañana, y el bien y el mal son los protagonistas del 80 % de nuestras decisiones. En cierto modo vivimos atormentados por un sinfín de decisiones bajo la presión del bien y el mal. Sin embargo estos dos polos son en cierta medida una trampa que nos limita en nuestro desarrollo, en el despertar de la consciencia, ya que tras dichos polos esta el juicio.
Para catalogar algo como bueno o malo primero debemos recurrir a la figura del Juez, y este siempre va responder en cierta medida influido por emociones y sentimientos. Este juez es un patrón mental, en realidad somos nosotros los que nos juzgamos siempre y en todo momento. Y es por ello que tan pocas veces coincidamos en nuestros juicios con la persona que contrastemos la opinión, ya que él tendrá sus propios sentimientos y emociones que condicionaran su valor.
En el momento en que recurrimos al juez, estamos acotando y limitando nuestra perspectiva. En definitiva, el ser humano no tiene la capacidad de determinar si algo es bueno o malo.
Ese suceso a valorar, por mínimo que sea va a tener un impacto a escala macro cósmica, aunque nos resulte difícil de creer. Y cualquier valoración de bueno o malo va a estar sujeta a una perspectivo subjetiva, en función a nuestro enfoque, nuestros sentires y nuestras emociones. Por un lado todo lo que sucede, simplemente sucede y repercute en una unidad universal a todos sus niveles. Si tal cosa actúa a nivel unitario, no se puede fragmentar a un plano dual sin perder parte de su totalidad.
Cierto es que hemos creado una realidad dualista y romper dichos esquemas nos resulta muy complicado, sobre todo a la hora de movernos en el día a día. Pero en los momentos en que queremos comprender como o porque suceden ciertas cosas, no lo podemos hacer si nos mantenemos en esa idea de un mundo dual. Sino que debemos abrir nuestra consciencia hacia un enfoque unitario, y empezar a ver una realidad que no esté condicionada al tiempo y al espacio, ya que el espíritu no lo está.


Como decía el juez acota y limita. No juzguéis si no queréis ser juzgados… Hay diversas dificultades a la hora de interpretar ciertas frases que nos han sido legadas, y transmitidas desde hace miles de años. Uno de los problemas más evidentes son las traducciones de las lenguas antiguas a las modernas que hablamos hoy día. Y no solo a nivel gramatical, sino también en la forma de hablar y de expresarse. Siempre he entendido esta frase de manera literal, “No juzguéis si no queréis ser juzgados”. Sin embargo hace poco que he empezado a entenderla de otro modo. Somos nosotros mismos quienes nos juzgamos. Cuando alguien es dado a emitir juicios sobre otras personas, la verdadera dificultad no está en esos juicios emitidos, sino en el patrón mental en que se ve sujeto. Ya que de la misma manera que juzga con ligereza a otras personas, lo hace consigo mismo. Y he ahí el verdadero problema, ya que como decía cuando aparece la figura del juez es para clasificar, acotar y muchas veces condenar nuestra propia conducta. Pero sobre todo para romper ese vinculo que nos dice que somos unitarios, sugiriendo que lo divino es algo ajeno a nosotros y debemos redimirnos para alcanzarlo. Cuando en realidad, lo divino somos nosotros. Todos. Todo.

martes 3 de mayo de 2011

Al Barca le acusan de teatrismo. Al Madrid le sacan rojas que no son. Han matado a Bin Laden.

Últimamente una parte nada despreciable del mundo ha estado pendiente de esa microliga que están disputando el Barca-Madrid. Y resulta curioso que desde la polémica entrada de Pepe a Alves, hemos visto o he visto videos que demuestran tanto que era roja merecida, como que la roja y merecida tendría que ser para Dani Alves por engañar al árbitro con semejante acrobacia.
¿Donde está la verdad?
¿Para qué tantos medios de información si luego no nos podemos fiar?? Una encuesta sobre cualquier asunto de vital importancia como bien puede ser la cifra de desempleo, la inversión y gasto sanitario… tiene resultados muy contrarios si se leen en un periódico o en otro. Hemos visto telediarios en los que nos han puesto imágenes de pueblos árabes manipuladas o respaldando una información que para nada tenía que ver con la noticia.
Una parte de mí siempre ha pensado que Bin Laden era un personaje de ficción creado y desarrollado por la factoría estadounidense para despistar y entretener al personal, algo muy respaldado por gran cantidad de teorías conspiratorias. Y ahora resulta que lo han matado. Sí, de la noche a la mañana, un grupo de SEALS, los Ferrocarriles de EEUU como dice el gran Carlos Herrera, han entrado en la mansión que no se puede entrar, y han matado aquel que durante años no se sabía ni donde estaba. Pero eso sí, pruebas lo que son pruebas, dos días después no hay. Y aunque las hubiese ¿Que nos animaría a creerlas??? Y no digo que sea mentira, como decía una parte de mí siempre ha pensado que Bin Laden era ficción, pero otra parte de mí, más social, le temía y le hacía responsable directo, como bien nos han enseñado, de los ataques terroristas contra nuestro mundo.
No, no digo que sea mentira que hayan matado a Bin Laden. Pero sí que no tenemos porqué creerlo. En esta sociedad que ha llegado a manipular un video de una falta durante un partido de futbol. Una sociedad en la que Victoria Secret nos enseña un catálogo de ángeles que fuera del tapiz y lejos del photoshop no están tan lejos de cualquier belleza alcanzable. En el que la publicidad nos muestra cosas que cualquier parecido con el producto real es mera casualidad. Y en el que los supuestos medios de información fiables, aquellos que se deben limitar a “informar” buscan más transformar las ideas en favor de manipulaciones interesadas. Nos dejan claro que en este mundo no te puedes fiar de nada.

Así que como dijo John Lennon; I just believe in me. Yo solo creo en mí.
Y no está de más creer en cada uno de nosotros, en nuestro potencial real y dejar de sustentarnos en falsas informaciones cada vez más manipuladas en busca de anular nuestra individualidad. Una individualidad que es necesaria rescatar para luego recomponer los grupos y las sociedades…

viernes 15 de abril de 2011

Destino, Libre albedrio.

Hace poco en un curso salió a debate el “libre albedrío”, la profesora que daba la clase puso un ejemplo sobre dicha cuestión: ¿Un flautista de una orquesta tiene libre albedrio? No. De manera rotunda. Qué puede improvisar en medio de la partitura… evidentemente, pero casi seguro le cueste el puesto de trabajo. Por lo tanto si quiere fluir en el sentido musical de la orquesta… no tiene libre albedrio. Es decir, en realidad nada nos quita esa libre elección de hacer lo que queremos, sea cual sea ese querer, esa práctica de vida. Sin embargo si tratamos de profundizar en nuestras raíces en busca de una conexión más sutil, más despierta ante el resto de fenómenos que suceden a nuestro alrededor. Si buscamos ese camino de desarrollo interior o de vivencia espiritual, no hay libre albedrío. Sencillamente hay que hacer lo que hay que hacer. Y eso… que es lo que es, bueno el primer paso es descubrir quienes somos cada uno, qué se nos da bien, qué es eso que nos hace disfrutar, ¿con que tarea me veo inmerso en una sensación atemporal? La respuesta a esta pregunta es clave. Cuando por sistema, ante la misma actividad llegamos a tener experiencias fuera del tiempo y del espacio, en cierta medida hemos trascendido a nuestra verdadera raíz. Todo esto nos sirve de seña de identidad, nos da claves a cerca de quienes somos realmente. No soy los años que tengo, ni mi peso ni estatura, ni la cantidad de ligues, ni mi curriculum académico, ni el trabajo que ejerzo… Sí, todo ello compone pequeñas partes de la realidad que somos, pero dice muy poco de nosotros. Este trabajo de autoconocimiento nos puede llevar toda la vida, menuda paradoja. Pero es apasionante, saber para qué estamos aquí. Ahora bien, ¿Qué pinta el “destino” en todo esto? Bueno ese concepto de “destino” está estrechamente ligado al libre albedrío. Sí que hay un destino, ahora que ese destino diga hasta el plato de comida que nos espera en casa al regreso del trabajo… no se hila tan fino. El destino está ahí, junto a nosotros, como si fuera la brújula que nos indica el camino. Podemos atenderle y seguir sus pasos, o ignorarle. Pero de nuevo si queremos llegar a puerto, no podemos menos que dedicarle un poco de atención. Evidentemente no va a definir cada uno de los pasos que debemos dar en la vida, pero sí aquellos pasos especialmente significativos, impulsados por una sensación de convicción que no está sujeta a ninguna lógica. Cuando parece que somos movidos por una fuerza que surge de nuestras entrañas, y que desafía cualquier expectativa, entonces estamos bajo la guía de ese destino. Cuestión de fe, más bien cuestión de ver, de estar despierto. Todos hemos tenido alguna sensación atemporal, y tomado alguna decisión fuera de toda lógica que desde un punto de vista trascendente, ha sido correcta. El destino nos indica el rumbo, y el libre albedrío nos dice como hacer el viaje. A veces pueden parecer una misma cosa, sin embargo hay matices que los diferencian. Pero en el sentido práctico de la vida… merece la pena atender a estas cuestiones… Supongo que eso son valoraciones personales. Yo apuesto a que sí. Creo que son unas herramientas que nos llevan a otras realidades, a una amplitud de visión, de conciencia, que nos permite un mayor entendimiento del mundo. Y nos ponen en la vía del regreso al origen.

martes 12 de abril de 2011

Dijo el Buda (3/3):

"¿Para qué hacer cosas de las que luego tendrás que arrepentirte? No es necesario vivir con tantas lágrimas. Haz sólo lo que esté bien, aquello de lo que no tengas que arrepentirte, aquello cuyos dulces frutos recogerás con alegría."
"Apresuraos en hacer el bien; refrenad vuestra mente hacia el mal, ya que quienquiera que es lento en hacer el bien, se recrea en el mal"
"1. Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento y son creaciones de la mente. Si uno habla o actúa con un pensamiento impuro, entonces el sufrimiento le sigue de la misma manera que la rueda sigue la pezuña del buey... 2. Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento y son creaciones de la mente. Si uno habla o actúa con un pensamiento puro, entonces la felicidad le sigue como una sombra que jamás le abandona".
“La meta principal es la autorrealización intima del Ser, no debe descuidarse por las metas secundarias, y el mejor servicio que puede hacerse a los demás es la liberación de uno mismo” “La mayoría de los seres humanos, son como hojas que caen de los árboles, que vuelan y revolotean por el aire, vacilan y por último se precipitan en el suelo. Otros, por el contrario, casi son como estrellas; siguen su camino fijo, ningún viento los alcanza, pues llevan en su interior su ley y su meta”
"Como la lluvia penetra en una casa con mal tejado, así el deseo penetra en el corazón mal entrenado"
"No ocupéis la mente con necedades y no malgastéis el tiempo en cosas vanas"
"El odio nunca se extingue por el odio en este mundo; solamente se apaga a través del amor. Tal es una antigua ley eterna".
Buddha.

viernes 25 de marzo de 2011

Dijo el Buda (2/3):

“Es fácil ver las faltas de los demás, pero ¡qué difícil es ver las nuestras propias! Exhibimos las faltas de los demás como el viento esparce la paja, mientras ocultamos las nuestras como el jugador tramposo esconde sus dados.”
“El hombre que tiene miedo, busca refugio en los montes, en los bosques sagrados o en los templos. Sin embargo tales refugios no sirven, pues allí donde vaya, sus pasiones y sus sufrimientos lo acompañarán.”
“Al igual que la leche fresca no se vuelve agria de golpe, tampoco los frutos de las malas acciones llegan de repente. Su malicia permanece escondida, como el fuego entre las brasas.”
“Tu peor enemigo no te puede dañar tanto como tus propios pensamientos. Ni tu padre, ni tu madre, ni tu amigo más querido, te pueden ayudar tanto como tu propia mente disciplinada.”
“El que hace acequias controla el agua, el que fabrica flechas las hace derechas, el carpintero domina la madera y el sabio domina su mente.”
“Disfruta vigilando, cuida tu propia mente, sácate a ti mismo del camino de la miseria, como se hace con el elefante que se ha metido en el barro.”
“Por pequeño que sea un deseo, te mantiene atado, como el ternero a la vaca.”
“No trates de cambiar tu deber por el de otro, ni descuides tu trabajo por hacer el de otro. No importa lo noble que éste pueda ser. Estás aquí para descubrir tu propio camino y entregarte a él en cuerpo y alma.”
“El verdadero buscador no se identifica ni con el nombre ni con la forma, no se lamenta por lo que no tiene ni por lo que pudo haber sido.”
“Domina tus palabras, domina tus pensamientos, no hagas daño a nadie. Sigue fielmente estas indicaciones y avanzarás en el camino de los sabios.”

miércoles 9 de marzo de 2011

Dijo el Buda (1/3):


“Nuestras buenas y malas acciones nos siguen casi como una sombra”
“Como una sólida roca no se mueve con el viento, así el sabio permanece imperturbado ante la calumnia y el halago”
"En verdad que vivimos felices si no odiamos a aquellos que nos odian, si entre hombres que nos odian habitamos libres de rencor".
“Una mente irreflexiva es un pobre techo. La lluvia de la pasión inundará la casa. Pero al igual que la lluvia no puede atravesar un techo fuerte, tampoco las pasiones pueden penetrar en una mente ordenada.”
“Sabios son aquellos que dominan el cuerpo, la palabra y la mente. Ellos son los verdaderos Maestros.”
“Como el viajero que al volver de un largo viaje, es recibido por su familia y amigos, del mismo modo las buenas obras hechas en esta vida, nos recibirán en la otra, con la alegría de dos amigos que se vuelven a encontrar.”
¡Despertaos! Nunca seáis negligentes. Seguid la ley de la virtud. El que practica la virtud vive felizmente en este mundo y en el próximo.
"Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo".
“El hombre que hace el mal sufre en este mundo y sufre en el otro. Sufre y se lamenta al ver todo el daño que ha hecho. Sin embargo, el hombre que hace el bien es feliz en este mundo y también lo es en el otro. En ambos mundos se regocija, viendo todo el bien que ha hecho.”
“Del mismo modo que se custodia un pueblo fronterizo, guárdate a ti mismo, por dentro y por fuera. No dejes de vigilar ni un momento, si no quieres que la oscuridad te venza.”
"La vigilancia es el sendero hacia la inmortalidad, la negligencia es el camino hacia la muerte. Aquellos que permanecen vigilantes nunca mueren, los negligentes son como si ya estuvieran muertos.”
“El perfume de las flores no va contra el viento. Ni el del sándalo ni el de la rosa o el jazmín. Sin embargo, el perfume del hombre virtuoso se extiende por todas partes y en todas direcciones.”

lunes 29 de noviembre de 2010

Meditación


Cuando el agua de un lago está agitada, todos los sedimentos del fondo se levantan, el agua se vuelve turbia y no se ve en profundidad.

Si el lago está en calma, los sedimentos se precipitan al fondo dejando el agua pura y clara, y llegando a ver en profundidad como es la verdadera realidad del fondo del lago.

Así es en la mente, si está en calma se vuelve pura, y se puede ver con absoluta claridad llegando a conocer la verdadera realidad.

sábado 20 de noviembre de 2010

La enseñanza más valiosa.

Ya estaba listo. Habían pasado más de veinte años desde que mi Maestro me tomo por discípulo. Desde entonces he atendido junto a él a infinidad de pacientes, y he aprendido a reconocer como era la salud de aquellos por medio de diferentes síntomas; según sus movimientos, el color de la tez, la lengua, la articulación de sus palabras, sus olores, el pulso…
Y de pronto, el Maestro me plantea un cambio. Ya estoy listo y puedo emprender el vuelo, me dijo. Pero antes de partir debo contestarle una última pregunta. ¿Por qué jamás, estudie todo lo que estudie, aprenda todo lo que aprenda, porqué nunca seré capaz de sanar a nadie?
La pregunta en sí ya me dejo frío. Mi Maestro no suele usar términos como jamás o nunca. Y de pronto en una misma frase hace tanto hincapié en un concepto del que no suele ser muy amigo. Por otra parte me vi tan desconcertado que le solicite unos días de retiro para buscar la respuesta. Me los concedió y partí.
Me fui a un rincón del bosque. Uno de esos lugares junto a un río que tanto me han gustado siempre, donde puedo pensar en la tranquilidad de la naturaleza.
Pasaron varios días. No abrí ni un solo libro, ni hable con persona alguna, sabía que esa respuesta ya la tenía y solo debía encontrarla dentro de mí. Al cabo de este tiempo regrese.
-Maestro. Creo saber la respuesta.- Le comente.
- (Contesto, como muchas veces con un solemne silencio y una invitación con la mirada para que me animase a responder)
- Así que comencé a contarle las conclusiones a las que llegue tras varios días de meditación y reflexiones:
Bien, tal y como se ve en el momento que me llega dicha pregunta, como ultima parte de mi formación debe tratar ciertos asuntos de una importancia reveladora. Pero lo primero que me ha desencajado, que en estos años de aprendizaje y prácticas, muchos de los pacientes con los que he trabajado, han evolucionado muy favorablemente. Llegando en casos a recobrar una plena salud. Sin embargo en dicha pregunta no solo se ignora este detalle, si no que se niegan ciertas capacidades adquiridas.
Supongo que en un lenguaje coloquial, bien puedo decir que efectivamente ya he curado o sanado a multitud de pacientes. Entonces bien, a partir de ahí veo que debo hacer una distinción entre el lenguaje coloquial como forma de hablar y el lenguaje interior, en el cual si que debo reconocer que en ningún momento he sanado ni sanare a nadie. Y debo comprender e interiorizar dicha afirmación de manera categórica. (De ahí el uso de las palabras jamás y nunca que empleo el Maestro en la pregunta).
Si pensara en lo contrario. En que en mi reside el poder de sanar, o que yo tengo un don, o que por los conocimientos adquiridos dispongo de una posición como para sanar. Es indudable que caería en un grave error, ya que perdería la perspectiva de la realidad, perdiendo el centro de referencia, anteponiendo mi propio ego, como centro. Despertaría a un plano egocéntrico de la vida. Y eso me apartaría de la verdadera realidad. Comprendo entonces que el centro es algo infinitamente superior a mí. Es un campo que no puedo abarcar en su totalidad, pero en el que estoy inmiscuido. Y por lo tanto debo permanecer humilde. Esa es la primera gran enseñanza. La humildad.
Una vez comprendido esto, veo que el Ego es una trampa que nos mantiene sujetos a un mundo material. Sin embargo, el mundo real está por encima de ese mundo material, es el tejido que sustenta la forma. Pero que no tiene forma, ni tiempo. No se puede medir ni cuantificar. Sin embargo sí que hay una evidencia que se manifiesta como información o función. Es como si dijéramos que las personas no somos lo que definen nuestras formas, si no lo que dicen nuestras acciones. Por lo tanto, en este caso, mis actos van encaminados a la sanación. Por lo que debo dedicar todos mis actos al propósito de esa fuerza suprema que ocupa por derecho propio esa posición de centro. Y entender que lo único que está en mi mano es hacer o no, lo que debo hacer. Independientemente del resultado. Y que este, no es una consecuencia directa de mis actos, si no un cúmulo de circunstancias que están todas ellas por encima de mí, y lo único que yo he hecho, ha sido siempre una pequeña contribución.
De todo esto me quedan dos valiosas lecciones: La primera como ya dije es la humildad. Y la segunda es no dejar que el Ego me dirija.
Cuando terminé con mis explicaciones respondió:
- Demasiadas palabras. Cuando logres mayor conocimiento serás capaz de sintetizar más tus ideas.
En cuanto al mensaje de tu respuesta. Estás en lo cierto. Ahora comprendes. Pero no debes limitar esta comprensión a tu conocimiento intelectual. Si no que debes interiorizarla de manera que forme parte de ti.
Ahora estás listo. Mañana emprenderás tu camino.

viernes 29 de octubre de 2010

Realidad o Ficción

¿Cómo sabemos si el mundo en que vivimos es real, o simplemente es un mundo creado por nuestra mente, en función de nuestros deseos, apegos, aversiones e indiferencias?
El primer paso que debemos dar, es el reconocimiento de que tal cosa sucede. Es decir, admitir que no siempre vivimos en un mundo real, ni nos comportamos según los patrones que las circunstancias reales requieren. Comprender o distinguir esta diferencia nos llevaría a una práctica de autoconocimiento y evolución de la conciencia, hasta llegar a identificar lo real, de lo creado por nuestra mente. Pero si somos conscientes de que podemos llegar a comportarnos según patrones creados por nuestra propia mente, en función de mecanismos rutinarios, de mecanismos auto protectores, o bien por el influjo del deseo y la aversión. Tenemos ya un paso dado para que en la hora de analizar la situación, podamos comprenderla desde un abanico más amplio de posibilidades.
Imaginemos que nos vamos a duchar. Por lo general siempre seguimos un patrón rutinario desde que entramos hasta que salimos de la ducha. El champú tiene su sitio. Igual que el gel el suyo. Son fijos e inamovibles. Sin embargo alguien se ha duchado antes que nosotros y ha terminado uno de los botes de jabón, y lo ha sustituido por otro de otra marca y modelo, pero que inmediatamente hemos identificado como el nuevo producto para nuestro aseo. Y para concretar los detalles, tampoco está en el sitio exacto que le correspondería. Bien, nosotros hemos comenzado el proceso de la ducha, hemos visto el cambio que ha habido, y hemos continuado con nuestro proceso. En el momento que necesitamos ese producto, mecánicamente ( que no instintivamente), vamos a buscarlo en el lugar de siempre. Alargamos el brazo, vemos que no está y entonces rectificamos volviendo a la realidad.
Lo importante del ejemplo no son los detalles en sí, sino la experiencia. Ya que es algo que de una u otra manera a todos nos ha pasado. Y es un detalle sencillo que nos revela varias cosas. Por una parte, hemos concretado que sí que hemos visto el cambio producido en el baño, incluso con detalle hemos dado por hecho que la mente ha registrado el cambio. Sin embargo al actuar de un modo mecánico, en el que la concentración o conciencia está más relajada, nuestra mente nos ha impulsado a actuar del mismo modo que siempre. En un caso como este no es más que por mera comodidad. Y como es un ejercicio sencillo, inmediatamente ha visto el fallo rectificando y tomando conciencia de la realidad para actuar de nuevo acorde a esta.
Sin embargo en muchos procesos de la vida, y en muchos momentos del día, nuestra mente rechaza la realidad y la condiciona a nuestro gusto, necesidad o apetencia. Por muchos factores distintos y de muchas formas muy sutiles. A veces nos damos cuenta de los errores, y como en el ejercicio volvemos atrás y actuamos de otro modo. Sin embargo en muchos otros casos, nos empeñamos una y otra vez, limitando nuestra vista a nada más que una única posibilidad, y esta posibilidad es una ilusión creada por nuestra mente. Lo que nos mantiene encerrados en un círculo de error tras error.
Seguramente si analizamos las situaciones en las que nos hemos visto atrapados en una cadena de acontecimientos nada compensatorios, podemos ver que nuestra forma de plantear las situaciones era un tanto “personalizada”. Por lo tanto, cuando veamos que nuestro caminar, una y otra vez nos lleva a un mismo punto de confrontación. Lo mejor es que volvamos al origen, al principio, nos despojemos de nuestros condicionantes, analicemos la situación con la máxima ecuanimidad y emprendamos de nuevo el camino. Seguro que esta vez nos lleva al éxito.

viernes 17 de septiembre de 2010

Como fichas de Ajedrez

Demos vida al ajedrez. Hagamos de esos peones, libres soldados de infantería. A cada una de las figuras, verdaderos cuerpos de élite con distintas especialidades. La Reina, esa gran conocedora de todos los secretos, de todas las artes, seductora hasta el punto de llegar a los rincones más inalcanzables. Y el Rey, que igualando aquellos míticos emperadores, era el emisario del designio divino en la tierra.
Demos vida al ajedrez. Pero ahora, en vez de fieles muñequitos, otorguemos además el libre albedrío a cada uno de ellos. Nunca dejará de haber una fuerza, una inteligencia superior que no está representada sobre el tablero. Una mente conocedora de la situación de cada una de las figuras, de sus problemas, de sus potenciales. Pero increíblemente compasiva y amorosa como para regalarles el libre albedrío.
Las figuras, todas ellas, al identificar la consciencia de la vida, y sorprenderse con semejante regalo, intuyen que algo hay que tiende a mantenerlos unidos, que entre todos los personajes puedan formar un ejército sincrónico. El Rey, más capacitado en su conexión con esa mente superior, les instruye y les gobierna de forma sabia. Sin embargo cada uno de ellos es libre.
La partida ha empezado. Lo hizo hace mucho. Ahora hay que recobrar la consciencia, recordar, tomar de nuevo la posición.

martes 31 de agosto de 2010

Alí Ibn Sina, Avicena.

Príncipe de los médicos, filosofo, científico y sabio Persa.

Bujará, Gran Jorasán 980- Hamadán 1037.

¡Hermanos de la verdad!. Comunicad vuestro secreto, reuníos y que cada uno ante su hermano levante el velo que oculta el fondo de su corazón para que cada cual ilustre al otro y así podáis realizar, unos por otros, vuestra perfección.

¡Hermanos de la verdad! Retraeos como el erizo retrae [sus púas] mostrando en la soledad el ser secreto y ocultando el ser aparente. ¡Lo juro por Dios! A vuestro ser oculto le corresponde mostrarse y conviene que desaparezca el ser aparente.

¡Hermanos de la verdad! Dejad vuestra piel como la serpiente suelta su camisa. Marchad como camina la hormiga sin que nadie sienta el ruido de sus pasos. Imitad al alacrán, que lleva
el aguijón en la punta de su cola, pues por detrás es por donde Satanás intenta sorprender al hombre. Tomad veneno para manteneros vivos. Amad la muerte para guardar la vida. Permaneced en vela permanente, sin buscar un cobijo concreto, pues en el nido es donde más y mejor se captura a los pájaros. Si carecéis de alas, robadlas. Si es necesario, procuraos las alas con astucia, que el mejor avizor es quien tiene fuerza para emprender el vuelo. Sed como el avestruz, que engulle guijarros calientes; como los buitres, que se tragan los huesos más duros; como la salamandra, que no teme al fuego; como el murciélago, que jamás sale de día; pues sí: el murciélago resulta ser el más listo de los pájaros.

¡Hermanos de la verdad! El más valiente es el que se atreve a afrontar el mañana; el más cobarde, el que siempre anda atrasado en su perfección.

¡Hermanos de la verdad! No hay que asombrarse de que el Ángel huya del mal y que, al contrario, la Bestia cometa maldades, pues el Ángel no posee órgano alguno de corrupción, mientras que la Bestia carece de cualquier órgano de entendimiento. No; lo asombroso es lo que le sucede al hombre dotado de poder contra sus malos deseos: se deja dominar por ellos teniendo dentro de sí la luz de la inteligencia. En verdad, se transforma en algo semejante al Ángel aquel que aguanta a pie firme el asalto de los deseos perversos. Por el contrario, quien carece de fuerza para resistir las tentaciones de los malos deseos, termina al nivel de las bestias.

lunes 9 de agosto de 2010

CERVEZA

TANIS, El regalo de la Tierra y el Cielo.

Se sabe que hace muchos años, el cuidado de la tierra y el conocimiento de las plantas era atesorado por las mujeres. Mientras los hombres dejaban las tribus en busca de caza. Las mujeres eran las encargadas del cuidado de la labranza. Para ello estudiaban los ciclos de la naturaleza, conocían los momentos de mayor fecundidad de la tierra, cuando llegaban las lluvias, las épocas de celo de los animales que poco a poco domesticaban, así como el cuidado y las primeras lecciones que aprendían las nuevas generaciones de la tribu.
Cuentan que tras una recogida de grano, Tanis, Xaman de la tribu hizo uno de los mayores descubrimientos en la historia de la humanidad. Tras unos días de lluvia antes del final del verano, observo como algo extraño estaba ocurriendo en los charcos formados alrededor de los montones del cereal recogido. Estudió con detenimiento cada uno de los charcos viendo que ninguno era igual, mantenían cierto parecido, puesto que todos estaban sujetos a los mismos procesos, pero su evolución señalaba ciertas diferencias.
Ocurrió que al caer la lluvia sobre el cereal, esta arrastro hasta el suelo las harinas, cascarillas y granos partidos, manteniéndose durante algunos días en continuo contacto con el agua de las precipitaciones. Pasado un tiempo, en las zonas donde la proporción de agua era mayor que la de grano, el resultado visible era bien distinto que en aquellas donde el agua estaba en menor medida que el grano.
Cuando Tanis observo esto, pensó que el cereal era el símbolo de la tierra, pues nacía de sus mismas entrañas, y al igual que esta era algo solido, material. Y el agua era el símbolo del cielo, pues tenía la capacidad de moverse y adaptarse a cualquier situación. La veían en estado sólido en los hielos del invierno, líquida en el curso de los ríos, y del cielo les llegaba con su mayor pureza. Asumió que el hombre en su correcta evolución debía mantener esas mismas cualidades. Era hijo de la tierra, sin ninguna duda, pero a medida que crecía en conocimiento y espíritu desarrollaba también cualidades más celestes, se convertía en un ser capaz de adaptarse a todas las circunstancias y situaciones saliendo airoso de las mayores dificultades. Y sobre todo, podía volar libre, sin estar atado a nada. Con lo que pensó, que aquella unión del cielo y la tierra, del agua y el cereal, podría ser un regalo para toda la humanidad. Y decidió estudiar con mayor dedicación este proceso. Comenzó entonces a juntar agua y cereal en distintas proporciones, y dejarlas varios días expuestas al aire. De modo que vio como aquellas mezclas tomaban vida, y así al resultado líquido de la mezcla, que se podía tomar como bebida lo llamo cerevisia, Fuerza de la tierra. Y aquel que se formaba como una masa densa, esponjosa, lo llamó panis.
Esta es una de las posibles explicaciones de cómo surgieron dos de los alimentos más extendidos y consumidos por todos los rincones del planeta, y que constituyen la base alimenticia del ser humano.

TANIS, fruto de la artesanía en el siglo XXI

¿Que es lo que hay detrás de la Cerveza para que se haya convertido en una de las bebidas más populares de todo el mundo? La fuerza de la tierra, sin duda. Lo que más me ha sorprendido fue descubrir el potencial del grano. Ver como conjugándolo con las distintas temperaturas del agua, se extrae diferentes notas de este. Hace un año mas o menos, antes de mi introducción al mundo de la elaboración, coincidí en un extraño lugar con un joven escocés. Mientras hablábamos de todo le recordé lo mucho que me gustaron las cervezas de su tierra. Y en ese momento el se llenó de pasión. Recuerdo como en su critica, su juicio sobre nuestras cervezas coincidió con lo que he aprendido recientemente. Y al la hora de hablar de la cerveza escocesa, había más que admiración en sus palabras. Y por primera vez escuche el merito que tenía llegar al fondo del grano, y sacar todo su potencial, toda su esencia.
Y sí, esa es la fuerza de la tierra. Porque no dejamos de hablar de un grano, un grano de cereal que bien puede ser cebada, trigo, maíz… Pero en cualquier caso, cereal. Y sin embargo se pueden, dependiendo del grado de malteo, de tueste, de la temperatura/tiempo de maceración, rescatar toques afrutados, toques de regaliz, caramelo… un solo grano contiene el potencial de toda la tierra. Y este es un proceso que ha de notarse en una buena cerveza, que efectivamente se ha trabajado ese potencial, y que ahora está presente en esa bebida.
El agua, es el elemento mágico, alquímico, es como la pantalla de cine que va a recoger toda la información de los ingredientes, y los sostiene. Como el porteador que lleva toda la capacidad alimenticia, aromática, gaseosa, etc que hay en la bebida. Con los mismos ingredientes gracias solamente al agua, podemos hacer cervezas muy diferentes, por la temperatura en que trabajemos con esta, hasta el tipo de agua que dispongamos. El agua, como elemento básico de nuestra estructura es el mejor componente para vehiculizar toda esa fuerza de la tierra de manera que nosotros podamos sacarla todo el rendimiento.
El lúpulo, ese gran desconocido, enriquece la bebida con sus infinitas cualidades, la más apreciable es el balance de sabor y aroma, entre el dulzor de la malta y el amargor de este. Sin embargo potencia o facilita la acción de las levaduras, protege la cerveza como elemento antibiótico que es. También posee propiedades relajantes, estimula el apetito…
La levadura, o mejor dicho, Las Levaduras… que son cientos de miles las que realmente hacen la cerveza. Ya que sin ellas no tendríamos más que un mosto, en lugar de esa bebida suavemente espiritosa, con su carbonatación y su corona blanca, o dorada…. Esos pequeños microorganismos unicelulares son los que alimentándose de los azucares propios de la malta, provocan la fermentación. Dejándonos a mayores un gran aporte energético, vitamínico, ayudan a regular sistemas de nuestro organismo, a participar en procesos de drenaje…
En resumen, vemos que los cuatro ingredientes básicos para la elaboración de Cerveza; Malta, Agua, Lúpulo y Levadura, son de manera independiente todo un regalo para nuestro organismo. Y además cuando se conjugan con maestría se convierten en todo un placer, en una bebida que puede estar acompañando a la humanidad casi desde sus orígenes. Y que si recuperamos en su elaboración su valor alimenticio, aparte de tener una cerveza más deliciosa, estaremos disfrutando de un regalo del cielo y de la tierra. Pero para ello no podemos conformarnos con cualquiera. Hemos de ir en busca de la Artesanía.

viernes 21 de mayo de 2010

TRANSMUTAR. 2 de 2.

El retorno.
- Y entonces Maestro, cuando surge una persona que ha perdido la memoria de lo que fue. ¿Como puede encontrar de nuevo el camino. Sentir la grandeza de Dios mientras permanece en el olvido del cuerpo físico?
- En la dimensión del espíritu no hay necesidad de pareja, ni de procreación. Estamos en el reino divino y todo se crea de forma constante, continua según la necesidad. En cada instante surge un nuevo espíritu para cumplir una función. Es como si cada espíritu fuera un idea, una mano de Dios, y este tuviera infinitas de ellas, sin embargo te recuerdo que no hay formas.
Cuando el hombre se “ató” la creación le dio el sexo para diferenciarse unos de otros y que entre ellos pudieran crear algo divino. Esto tiene un gran sentido. Es como si a través del acto del amor, recuperasen por un momento esa virtud de emisarios de Dios. En principio tenían que desnudarse ante otro semejante del sexo opuesto, y no me refiero a lo físico, si no que tenían que abrirse, descubrirse, darse a conocer para lograr ser amados en toda su verdad. Y una vez conseguían esto podía decirse que ya había una pareja. Al menos con otra persona eran capaces de ser originales en el sentido de rescatar su esencia primera. Bien, ahora dentro de esa pareja, cada individuo tenía la capacidad de poder hacer algo como emisario de la creación. Se les conservo ese don para un acto sagrado. Tenían la capacidad de sublimar el acto y con ello acercarse a la vivencia creadora. O de consumarlo y dar origen a una nueva criatura. En cualquiera de los casos la misma creación siempre se guarda un as en la manga. Pero aún así les conservo ese don. De tal modo que en ellos está el lograr la complicidad con otro ser para llegar a una de las vivencias de la creación. Hay otros caminos para llegar la la vivencia del origen, como ya te dije, han venido muchos Maestros a lo largo del tiempo para recordar el camino perdido. Aunque la vivencia del amor, es casi sin ninguna duda la manera más directa.
- Y entonces, ¿Cuando pueden retornar al origen?
- A lo largo del camino tienen ocasión de vivir verdaderas experiencias místicas y espirituales. Pero lamentablemente para la gran mayoría solo hay una manera, y en estos momentos la viven como una tragedia, no se dan cuenta de la dicha que hay en esa transformación. La llama del espíritu, del alma, es incombustible. Sin embargo no la del cuerpo físico, al menos no lo es a la manera común dentro de las ataduras. Dentro de esos seres excepcionales hay quienes han logrado despertar, y transmutar su estado físico al estado divino. Pero lo general es que tengan que consumir su vida para provocar la subida al reino celeste. Esa es la transmutación común. Y como te digo, debido a sus ataduras y sus apegos al mundo, a los placeres y los lazos afectivos que desarrollan con otras personas, suelen ser acontecimientos llenos de pena y dolor. Cuando en realidad es un paso de liberación en el que vuelves al todo, al conocimiento supremo, a la fusión del universo, la gran rueda divina en la que todo acontece, sin tiempo ni espacio. Simplemente todo es, todo está.
Amen Abuela. Buen regreso al origen.

TRANSMUTAR. 1 DE 2.

Origen.

En el último día de la creación, Dios dijo, “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza;..” (Génesis1:26). Y así, de esta manera Él terminó Su trabajo con un “toque personal”. Dios formó al hombre del polvo y le dio vida de Su mismo aliento (Génesis 2:7). De acuerdo a esto, el hombre es el único, entre toda la creación de Dios, que tiene una parte material (cuerpo) y una inmaterial (alma / espíritu).
- Pero Maestro, no termino de ver esa semejanza. Muy pocas de las virtudes de Dios están reflejadas en el hombre. Incluso diría que esa parte inmaterial, ese espíritu, también se ha perdido.
- No lo verás mientras contemples al hombre como el ser que ahora es. Tienes que mirarlo en toda su realidad. Desde el instante de su creación hasta el momento actual. Es un ser con un potencial inabarcable que está en constante evolución, y por lo tanto tiene momentos brillantes y otros más oscuros.
Aquel hombre original tenía la capacidad de desmaterializarse. En sí mismo el ser, el hombre, no era más que una concentración de energía, de tal modo que podía hacerse materia en la forma concreta que hoy conocemos y vemos a diario en cualquier persona, o bien podía desmaterializarse y moverse por el universo como un espíritu, y lo que eso supone, si no hay nada que ocupe un lugar, un espacio, tampoco ocupa un tiempo. Sí, esos primeros seres eran excepcionales, auténticos emisarios de Dios con la capacidad de fundirse con él en toda su grandeza. En los reinos del espíritu no hay espacio-tiempo, sino que todo es en un mismo instante y solo depende de tu propia opción estar donde y cuando quieras. Al desmaterializarse y vivir únicamente la expresión del espíritu se perdía la identidad y se volvía uno con el todo, era como reintegrarse en la fuente de la creación.
Mientras por otra parte, tenían la virtud de concretarse en este mundo que hoy pisamos y disfrutar de todos los placeres mundanos; las maravillosas vistas y paisajes que nos rodean, los aromas y sabores, las sensaciones térmicas y las músicas celestiales.
Con el tiempo surgieron dos variantes principales de aquellos hombres. Los que continuaron cumpliendo con su labor de emisarios divinos, permaneciendo en la tierra, disfrutando de ella, pero también volviendo a la fuente según fuera lo debido. Y los que se apegaron más y más a los placeres mundanos, atrapándose a sí mismos en este mundo, y perdiendo con el tiempo la capacidad de volver, de desmaterializarse. Dentro de esta clasificación también hay diferencias; Algunos de los hombres han perdido por completo la memoria de lo que fueron, y viven totalmente apegados a los placeres mundanos, casi desvinculados de todo lo que es el origen, la creación y nuestro creador. Es por ello que cada cierto tiempo aparecen hombres, a los que tienen por excepcionales, personas que destacan sobre el resto, y que aún mantienen una fuerte conexión con el origen. Y son enviados con la intención de hacer recordar lo que fue. Estos hombres conocen con bastante detalle los reinos del alma, las estancias divinas. Saben de su organización y de aquellos emisarios originarios más conocidos como Ángeles.

domingo 28 de marzo de 2010

INVICTUS, El milagro Madiba.


En la noche que me envuelve,
Negra como un pozo insondable,
doy gracias al Dios que fuere
por un Alma inconquistable.

En las garras de las circustancias
no he gemido ni llorado,
ante las puñaladas del azar.
Si bien, he sangrado,
jamás me he postrado.

Más alla de este lugar de ira y llantos
acecha la oscuridad con su horror,
no obstante la amenaza de los años me halla,
y me hallara sin temor.

Ya no importa cuan recto halla sido el camino,
ni cuantos castigos lleve a la espalda.
Soy el amo de mi destino,
Soy el capitán de mi alma.



William Ernest Henley.

sábado 20 de febrero de 2010

KANDUSKI

Y de pronto me vi en África. No se donde estaba, pero era África. Había ido en busca de mi novia, Antares. Había marchado hace tiempo, y su etapa en África estaba llegando a su fin, con lo que acordamos encontrarnos allí y volver juntos a casa. Así podría al menos degustar todo ese fascinante mundo que ella había descubierto poco a poco y durante una larga temporada.

Al fin llegue, el sitio donde acordamos nuestro encuentro era una casa apartada de la ciudad. En mitad de la sabana. La casa era grande, de una sola altura, y tenía, como las típicas casas victorianas de época colonizadora, un porche a la entrada de la casa muy acogedor. Un espacio ideal para entablar largas conversaciones mientras se pone el sol y aparecen las estrellas.

A medida que me acercaba reconocí a Antares sentada en el porche y contemplando el horizonte, nos abrazamos durante un largo tiempo, e inmediatamente me presento a la dueña de la casa, Kanduski.

Al conocerla quede más que sorprendido, siempre pensé que Kanduski, el famoso escritor del que tanto me hablaba era un hombre, pero el personaje que tenía frente a mi era toda una señora. Una mujerona alta, con fuertes extremidades, melena rubia y tez pálida, una mirada cálida, apacible de ojos claros. Ella enseguida vio como su imagen me dejó estupefacto.

-No esperabas una mujer, -me dijo. - Verás, por lo general me gusta viajar sola. Pero no deja de ser bastante arriesgado para una mujer moverse sin compañía por estos lugares. Por lo que adopto una apariencia masculina. Y al final, ha sido esa apariencia masculina la que ha quedado como mi imagen publica.

Lo más sorprendente de todo es que no se refería a una imagen travestida, si no a que cambiaba su corporeidad, físicamente era una mujer, pero podía transformarse en hombre a su antojo.

-Bueno parece que no sales de tu asombro. Un porche como este es una bendición, te permite pasar largos ratos hablando y profundizando en temas de lo más interesante. Te invito a que tomes asiento, acomódate y deja que te cuente algunos secretos antes de que pases a conocer vuestra habitación, y te reencuentres verdaderamente con Antares.

Me sirvió una infusión deliciosa, y comenzó a contarme;

-Sabes, he viajado mucho. He pasado por muchos países muy diferentes y variopintos, y puedes imaginar la cantidad de personas que he llegado a conocer. De todas las razas y culturas que puedas soñar, las clases más altas y los barrios más pobres. He visto actos de lo más cruel y otros de absoluta grandeza y generosidad. Durante mucho tiempo no tenía explicación para todos esos comportamientos y reacciones. No comprendía como el ser humano era capaz de de variar tanto, como se podía demostrar afecto a seres tan cercanos y odio a aquellos que se diferenciaban un poco de ti. Y eso me llevó a quedarme aquí, en África de forma casi permanente. Aquí esas emociones están mucho más vivas, y vi como las personas se vuelven crueles y despiadados solo con personas que creen distintos a ellos, diferentes. En ocasiones ciertos personajes no tienen miramientos hacia nadie, si siquiera cuidan su propia sangre. También vi que era debido a que esas personas, hinchados de poder, se creen distintos y superiores a todos los demás.

Aprender a ver estas cosas me llevo mucho, mucho tiempo. En un principio la rabia me cegaba, no dejándome ver a la persona que había detrás. Con el tiempo, también vi su calidez en el seno familiar, su inmensa generosidad, ya que sin tener eran capaces de compartir, o de renunciar a ciertas cosas que les ofrecían por pensar siempre que otros lo merecían más. Veía pueblos enteros que respiraban solidaridad, que estaban estrechamente ligados con toda la naturaleza.

Todas esas cosas las veía durante el día, y mientras por la noche, me cubría con un manto estrellado.

He visto las estrellas como jamás en toda mi vida, con una intensidad que hacían la noche más brillante que el día, estrellas vivas, fugaces, chispeantes. Aprendí a leer en ellas las estaciones, el clima, los vientos, a descifrar los secretos de la vida. A la mañana siguiente me encontraba de nuevo con el brillo en los ojos, con las emociones, las pasiones, el llanto y la esperanza. Y de nuevo la noche, y cada vez esos puntos de luz, esas luces se volvían más y más fuertes, y comprendía la relación que se establecía entre ellas; como algunas se movían más rápido y otras parecían casi inmóviles, como algunas se dejaban de ver, y otras parecían surgir de la nada. Y de nuevo el día, y luego la noche, una y otra vez estudiaba los ciclos con detenimiento tratando de sacar todo el meollo, toda la esencia, y cada vez me parecían más la misma cosa. Y comprendí que los hombres somos todos iguales, todos llenos de vida, de color, de musica. Distintas emociones que finalmente son comunes a todos nosotros, emociones que no son más que el reflejo de nuestra luz.

Kanduski hablaba calmadamente, te captaba por completo, su tono era suave pero efusivo, lleno de pasión. Y transmitía una convicción que no te dejaba lugar a ningún tipo de duda. Durante todo el tiempo que habló toda mi atención se centró en sus palabras, hipnotizado por su mirada fija, sentía como si me hablase con todo su cuerpo; sus manos, sus brazos, todo su rostro también me hablaban.

Sin darnos cuenta se hizo de noche.

- Ven, levantate y ven conmigo.

La seguí, bajamos el único escalón del porche y nos alejamos unos pasos de la casa.

-Mira el cielo.

Y de pronto vi una imagen que me sobrecogió. Las estrellas no eran simples puntos blancos sobre un fondo negro. Ninguna descripción sería fiel a aquella imagen. Era como si las estrellas estuviesen aumentadas un millón de veces, como si de pronto pudieras ver desde el cielo un volcán en erupción durante una noche, con su centro rojo brillante y los ríos de lava alrededor tomando vida. Y esa imagen se reproducía cientos de miles de veces sobre el tapiz negro. Cada una de las estrellas era un mundo entero, con sus remolinos de fuego, sus destellos, erupciones, fogonazos, y llamaradas. Y todo ese concierto lumínico que reproducía cada una de las estrellas estaba en continua relación con el resto de cometas, planetas, nebulosas, satélites... todo, todo estaba interrelacionado. Y parecía que en medio de todo aquello, en mitad del espacio, flotando, estaba yo.

Pasado un rato me pareció sentir el peso de mi cuerpo posándose en el suelo. Como si acabase de aterrizar entrando de nuevo en un silencio que rompía el estruendo de explosiones en que hace un instante estaba envuelto. Respiré hondamente.

-¿Lo has visto?

-Sí Kanduski, lo he visto.

- Así fue como comprendí que todos somos estrellas.- Sentenció ella.


miércoles 17 de febrero de 2010

Y... DÍME, ¿TÚ, PORQUÉ HACES ORACIÓN?

Bien bueno, no se, es sin duda un tiempo de agradecimiento y humildad, en lo referente a la parte humana, y de transcendencia hacia la parte divina que tenemos, un momento de conexión con lo ilimitado del universo.
Es decir, simplemente pensando la cantidad de cosas que suceden a lo largo del día, y en todo el mundo... ¿No es sino de agradecer que vivamos cada día? Y viendo además las pocas cosas que están en nuestra mano relacionadas con nuestra supervivencia, y comparándolas con todo lo que nos llega sin que podamos hacer nada... ¿ No nos revela acaso una actitud de humildad?
Y esto en cuanto al día a día de cada uno de nosotros, sin embargo si entramos un poco en la dimensión de la creación, del universo, todo cambia y se amplia radicalmente. Sabemos de la cantidad de miles de millones de años que tiene el universo, un pasado sin duda muy lejano. Y todo nos indica que el futuro de este es también inabarcable para nuestra mente, para como tenemos asimilado la noción del tiempo, tal cantidad de años nos resultan inconmensurable, infinitos. Mas aún cuando en nuestra mente también se ha instalado el concepto de mortalidad, como un límite de nuestras vidas, ese límite hace que nuestra existencia, que nuestro paso por el planeta no sea más que un breve destello de luz, que un casi imperceptible chispazo en comparación con la eterna luz que desprende el universo. Lo que crea como una disociación entre nosotros y la creación. Rompen la armonía. Puesto que si somos una pequeña e ínfima parte del universo, pero universo al fin y al cabo, tenemos también establecido en nuestro ser esa posibilidad de infinito. Quizá no la hayamos descubierto aún, o no la lleguemos a creer firmemente aunque otros lo hayan logrado antes que nosotros. Sin embargo a través de la oración se puede rescatar esa esencia de infinito, esa transcendencia hacia lo ilimitado que nos ha creado, ese salto que nos revela claramente nuestras posibilidades de evolución. Y se refuerzan al tiempo las dos cualidades con las que empezamos que deben estar presente en toda oración, la gratitud y la humildad. Ya que visto también de esta forma global, es aún más milagroso que permanezcamos con vida un día tras otro, en la manera que aquí tenemos concebida la vida. Y desde esa misma forma, la humildad, se convierte en algo intrínseco, inherente al ser humano.
Esta es una razón, pero sin duda que hay muchas más. Quizá esto sea un principio por el que comenzar a dedicar un tiempo de oración. Y a medida que avanzas, practicas y profundizas, descubres que al final has despertado una parte de ti que hasta entonces no conocías, y que como el resto de ti, también debe ser alimentado.

Seguiremos hablando.