jueves, 29 de noviembre de 2012

Castas

 Dicen que cuando un grupo de misioneros portugueses llego a la India y vio como estos se separaban socialmente según sus rasgos, y su color de piel. Los portugueses pensaron en dichas separaciones como gesto de seres de gran castidad y pureza. De ahí el origen de la palabra CASTAS.
Estas castas distinguían socialmente a los hindúes en cuatro grandes grupos. Los Brahmanes, los príncipes y guerreros, los comerciantes y los siervos. Así se organizaba dicha sociedad, manteniendo grandes diferencias y privilegios entre unos grupos y otros.
El primer grupo, contemplado según un orden de estatus social, serían los Brahmanes. Eran los enlaces con la divinidad, interpretaban los designios divinos, y marcaban las pautas para una vida social acorde con el orden místico. A continuación estaban los príncipes y guerreros. No todos los guerreros eran príncipes, pero si todos los príncipes son guerreros, los custodios de la seguridad, del enfrentamiento en combate, del gobierno. Los siguientes serían los comerciantes, encargados de abastecer las necesidades de la población. Y por último los siervos, quienes simplemente servían.
Sin embargo no doy más detalles de cada uno de estos grupos, ya que lo que me interesa destacar, fue una forma de ver las castas que me pareció muy original y útil para cualquiera de nosotros. Y no fue algo de mi ocurrencia, si no que me ha sido transmitido y me gusto tanto que por eso tratare de contarlo aquí.
Cada uno de nosotros representamos continuamente, de una manera o de otra las cuatro castas. Es más, deberíamos cada día, en un momento u otro, interpretar esos cuatro papeles.
Por un momento debemos ser Brahmanes, tenemos la obligación de cada día, dedicar un tiempo a estar en contacto con lo divino. A tratar de esclarecer y comprender que hacemos aquí, cual es el sentido de la vida. Dedicar un tiempo de contemplación que nos lleve a un estilo de vida más coherente.
Como Principes Guerreros, tenemos que librar continuamente la lucha interna entre la pereza, el autoengaño, el dejalopamañana, y el empuje a hacer las cosas que verdaderamente sentimos que debemos hacer. La lucha en este caso es siempre interna. Hay una frase que me gusta mucho de J.L. Padilla; “Hay que ser exigente con uno mismo, y flexible y generoso con todos los demás”. Y así debe ser la postura del príncipe.
Como Comerciantes, se podría decir que todo nuestro ser social, es de comerciante puro y duro, continuamente nos estamos vendiendo a los demás. En las palabras, en el vestir, en las poses y miradas… Y ese modo de actuar ha de ser lo más puro y sincero. De lo contrario nos traerá problemas. Pero ya no solamente en el aspecto somos comerciantes, sino también en el asegurarnos el sustento diario, aquí es otro de los terrenos en que debemos diariamente desarrollar esa faceta de comerciante. Pero de buen comerciante, noble, sincero, transparente, y de fiar.
Por último, quien ocupa el escalón más bajo en la sociedad hindú, en nuestra organización diaria y personal le vamos a subir a lo más alto, a lo más digno y noble, al Siervo. Ya que es uno de los compromisos que tenemos con la vida misma es de servir. Puesto que moriríamos de inmediato si todo lo que nos sirve a nosotros dejase de hacerlo, nosotros igualmente debemos ser servidores de todo aquello que simplemente corresponda. Sin mirar ni comparar, sin entrar en juicios... Incluso, deberíamos asumir al papel principal del Siervo que a veces es Brahman, a veces Principe, a veces Comerciante, y siempre un servidor de todos y para todos. Ya que así es como la creación nos sirve a nosotros.

viernes, 26 de octubre de 2012

Crisis Existencial

-Bueno chico, no se, eso es lo que me ha pasado y tampoco sé qué me llevó a reaccionar así. {…}así que supongo que haya sido una crisis de existencia, ¿no??¿ Tú qué opinas??
- Bueno yo creo que quedarse en eso es analizar muy poco las cosas, sobre todo en una persona como tú, que no cree en temas transcendentes, y por lo tanto no cabe una crisis de existencia.
- Sí pero que es exactamente una crisis de existencia? A ver, yo no creo que haya nada que regule la vida, nada que tenga que ver con el destino, con el más allá, para mi todo eso es imaginería barata. La gente nace, crece, se reproduce si puede, y vive hasta que se baja el telón y se apagan las luces. Y punto. Pero mientras tanto existimos…  eso es evidente, y por lo tanto durante esa existencia se pueden tener crisis.
- Ya, pero tú te basas en vender una crisis de existencia carente de sentido, es decir, que podrías hacer el esfuerzo de analizar de manera consciente lo que has vivido, porqué lo has vivido, que es lo que has hecho, tus reacciones… y darás un sentido a lo  sucedido. Sin embargo te aprovechas de la expresión “crisis existencial” para poner una etiqueta a lo sucedido y pasar página.
- Supongo, pero tampoco, ninguno de los creyentes como tú, ha sabido nunca explicarme de manera sencilla y coherente que toda esa creencia del más allá tenga un significado.
-   Bien, pero es que lo que pides no es poco, y quizá no hayas dado con la persona adecuada para hacer esa pregunta. Es muy difícil comprender con toda la razón el significado de todo lo que nos rodea. Y mucho más difícil es dar una respuesta sencilla y coherente. Desde mi punto de vista, todo lo que existe está sujeto a un intercambio de energía y sustancias.  El hombre por ejemplo recoge y expulsa tres tipos de sustancias; líquidas, solidas y gaseosas. Curiosamente muchas de las sustancias que recogemos son producto de seres de nuestro entorno; animales, vegetales o minerales. Del mismo modo que las sustancias que nosotros expulsamos, en cualquiera de sus estados físicos, son aprovechadas bien por animales, bien por plantas o por los minerales. Pero a mayores de esto también hay intercambio de energías con sustancias más sutiles, a través de campos electromagnéticos, de radiaciones solares, lunares, planetarias…  recibimos y emanamos radiaciones de distintos tipos. Y todo es un continuo intercambio que nos conecta con todo cuanto nos rodea. Los sentimientos y emociones también son productos de intercambio.
Ese continuo intercambio de sustancias, nutre todo lo que existe. Todo cuanto esté vivo es nutrido y esta nutriendo a todo lo demás a través del intercambio de sustancias y energías. Es por ello que existimos, como especie, para ser parte de estos intercambios. Pero también entramos en un juego por el hecho de tener consciencia. Eso nos da la capacidad de desarrollar la razón, de comprender la realidad. Y esta no es ser parte del juego social. Lo somos, y hay que respetar las normas porque estamos sujetos a ellas. Pero eso es algo superficial y efímero. La verdadera realidad está más allá del hombre social. Es ahí donde entra la verdadera “existencia”. Por lo tanto una crisis de existencia es un momento en el que tus esquemas se han roto, en que te cuestionas profundamente el porqué de la vida, y razonar sobre dicha cuestión altera todo tu cuerpo biológico. Cuando se supera ese estado de crisis y se comprende, después de un duro y largo trabajo de razonamiento, conocimiento y experimentación de la trama de la vida, todo se vuelve claro, porque hemos visto, comprendido y aceptado lo que sí que es realidad, habiendo dejado atrás un mundo de sueño, engaño e ilusión. Y es en esa claridad donde hallamos la calma, la serenidad.
Venimos de un mundo sutil, real, tomamos consciencia en la tierra una vez encarnado, y durante la vida seguimos todo un proceso de intercambio de sustancias que nos sirve de mantenimiento, nutrición, y experimentación. Hasta el momento que nos descarnamos… Pero eso no quiere decir que sea un final… no hubo un principio, así que tampoco hay un final.  Durante el tiempo de vida vamos adquiriendo unas capacidades y potencialidades que van a condicionar nuestro transito y trance al más allá. Ahí entramos en un punto misterioso, y sagrado, y es debido un respeto. Lo que no sirve de excusa para evitar el tema. Pero todo lleva un orden y para llegar a correr primero hay que andar. Así que antes de creer o cuestionar el más allá, hay que tomar consciencia de la realidad que nos ocupa en cada instante, en cada momento. Aquí y ahora, sin esperar al mañana. Analizar conscientemente cada segundo hasta desarrollar una capacidad de atención permanente que nos permita una alerta constante, y así desentrañar la trama de la vida. Si llegamos a eso, poco a poco descubriremos cosas, nos explicaremos y viviremos de forma experiencial, mucha de las materias que ahora cuestionamos, o que simplemente no creemos. Claro que todo esto supone un esfuerzo a mayores de un acto de fe, y si no se tiene si quiera la fe, tampoco aparecerá el ánimo para hacer el esfuerzo.
Creo que no es una respuesta breve, aunque espero que algo te haya desvelado. En cualquiera de los casos son temas que no se deben resumir, difícilmente abarcables para una mente, cuanto más para explicarlo a otros de forma comprimida. Quédate si quieres que todo tiene un porque, desde luego que sí. Y si te animas a seguir con la conversación, la próxima vez partiremos de ahí.
-Bueno desde luego que ahora necesitare un tiempo para asimilar todo lo que has dicho. En efecto que hay ciertas evidencias en que somos parte de procesos de intercambios, y quizá también me encaje que todos esos procesos hacen todo se sostenga entre sí de forma equilibrada… Al menos tengo algo en lo que pensar. Gracias.

miércoles, 22 de agosto de 2012

El Señor Alvarez

Mi abuelo. Fuera de la familia siempre será El Señor Alvarez, pero los de casa tenemos otros privilegios. Como la mayoría de personas de su edad, y de nuestro país, tiene una historia muy interesante. Han vivido una post guerra, una dictadura, y ven con sus propios ojos como puede desarrollarse un país en poco tiempo.
Y quizá debido a tales circunstancias que mi abuelo supo desde joven lanzarse al vacío, tomarse su vida con independencia, ilusión y convencido de sus posibilidades. Y hoy en día, tras una vida dedicada a su familia, que los que le seguimos podemos disfrutar de más de un privilegio por haberle tenido allanándonos el camino.
Siempre le he visto como una persona de la que tomar ejemplo. Y no solo en lo profesional, sino en la manera de enfocar las cosas, la vida. En como ser comedido con lo que se hace… la verdad que podría decir un buen numero de ejemplos. Al igual que podría resumir una vida llena de meritos y triunfos. Pero en este caso, creo que lo más pequeño, o lo que a la vista parece más insignificante, es al tiempo lo más grande. Dos detalles, o cualidades que últimamente he admirado mucho en él; el buen humor, y el sentido de la curiosidad.
No creo que pase un día en que mi abuelo no disfrute de una buena carcajada. Y eso está más que garantizado si al cabo del día coincide con alguien de la familia. Seguro que en algún momento aprovecha para hacer una broma, crear una situación un tanto cómica, o tomarnos el pelo a toda la familia como hizo este año en la cena de nochebuena. Aprovechando a demás su broma para lograr que el resto de la familia desistiera de insistirle en algo que él no quería. Y no solo lo consiguió sino que nos hizo reír a todos. Y eso que como todo el mundo tiene sus días en lo que reír puede ser todo un desafío; hay muchas gestiones con sus correspondientes preocupaciones que las sigue realizando él personalmente. A parte de la labor diplomática que realiza en el círculo familiar, en el que además, por la delicadeza del entorno, cualquier diferencia conlleva una ligera complicación. Sin embargo tenemos la suerte de contar con él, siempre, para lo que sea, y beneficiarnos gracias a su generosidad, de un rato de buen humor. Por si el resto fuera poco.
 El otro detalle me sorprende aún más, ya que me disgusta bastante cuando alguien justifica que por su edad no pueda hacer o aprender algo. Ese no es mi abuelo, sin duda. No caerá aparato en sus manos que no le quite el sueño hasta que sea capaz de utilizarlo. Y no es arrogante, puede que él solo no de con la solución, que necesite ayuda o una explicación. Pero basta con que alguien le facilite tales cosas para que enseguida ponga en práctica lo que le han contado, practique el aprendizaje el número de veces necesario hasta que tenga el tema controlado. Es algo que admiro mucho en él. Por momentos pensé que perder ese interés y esa curiosidad, y acomodarte en una actitud de dependencia cada vez mayor a que te den todo hecho, porque con el tiempo cada vez somos más torpes y perdemos las capacidades, era algo irremediable que nos pasaría a todos con el tiempo. Sin embargo, y gracias una vez más a mi abuelo, se que no es así, y que podemos mantenernos eternamente jóvenes, bromistas y curiosos a pesar de los años que tengamos. Eso sí, requiere esfuerzo, como todo lo que ha logrado él, supone un esfuerzo. Pero merece la pena, basta estar un tiempo con él para saber que es así. 
Alguien dijo que el momento en que se pierde la juventud, es el momento en que se pierde la curiosidad. Y debe ser cierto, cuando volvió de Benidorm a pasar las navidades, le llevaba en coche a medio día para ir a comer. Cuando se bajó del coche, me guiño el ojo y sonriendo me dijo… Y has visto? Hace días que voy sin bastón!

viernes, 17 de agosto de 2012

A. Einstein

"Un ser humano es parte de un todo al que llamamos “universo”, una parte limitada en el tiempo y en el espacio. Este ser humano se ve a sí mismo, sus pensamientos y sensaciones, como algo separado del resto, en una especie de ilusión óptica de su conciencia.
Esta ilusión es para nosotros como una cárcel que nos limita a nuestros deseos personales y a sentir afecto por unas pocas personas que nos son más próximas. Nuestra tarea ha de consistir en liberarnos de esta cárcel ampliando nuestros círculos de compasión de modo que abarquen a todos los seres vivos y a toda la naturaleza en su esplendor"

http://www.sabermorir.com/01_sm_pag_sp/smesp_comun/010_frav_marc.html

lunes, 13 de agosto de 2012

USAIN BOLT; LA LEYENDA.

Así terminé el artículo que le dedique en 2009. Y como dije, así debía titular el siguiente varios años después. Y bien, ya han pasado esos años, y de nuevo nos han traído unas buenas olimpiadas. En su caso ha sumado tres oros más, todos  los que ha disputado. Y un record del mundo en los 4x100. Y en los 200m… nunca hubiéramos sabido que habría pasado. Entro en la meta mandando callar, si hubiera continuado la carrera, quien sabe si de nuevo batiera su propia marca… Ahí nos deja un detalle, como parte del equipo ha corrido hasta el final, y ha repartido la gloria y el merito de ese nuevo record. Pero como atleta independiente, yo creo que el de 200m lo ha dejado escapar. No se si en todas las competiciones los records del mundo se cotizan igual, a lo mejor lo ha reservado para otra liga.
Como vemos sus cifras siguen siendo impecables. Su figura como showman también, gracioso, simpático, encantador, inocente y respetuoso con todos los demás atletas. Gran detalle en la entrevista a TVE, cuando pidió silencio durante el himno de EEUU. En ese último artículo explicaba un poco los efectos positivos de ese show, tanto antes como después de la carrera, y tres años después podemos decir que ha creado escuela. Cada vez más atletas, sobre todo velocistas, se han presentado teniendo un numero preparado. Un número que a la vez les relaja y les permite encarar la salida sin tensiones acumuladas.
En sus declaraciones parece que lo más sonado ha sido el comentario sobre Carl Lewis, diciendo que este no le merece ningún respeto. En mi caso, Carl Lewis fue mi ídolo de infancia y el personaje a estudiar en mi época de velocista, el lo era todo. Tras un tiempo de desencanto sobre el rumbo que estaban tomando las competiciones de velocidad en el atletismo, descubrir una figura como la de Bolt me devuelve la ilusión, y me hace revivir lo que durante años era mi día a día. Gana en sus primeras olimpiadas, y “el hijo del viento” le acusa de doping. Fuera de que sea cierto o no, tras esas declaraciones, Carl Lewis perdió mi respeto. Y por eso mismo también el de Bolt. Quien teniéndolo como ídolo, se sintió muy dolido.
Ya hay especulaciones sobre si seguirá, sobre que más podrá conseguir. Creo que él no ha dicho nada sobre retirarse, y a estas alturas, quizá me equivoque, no tiene sentido buscar otras especialidades, el 100 y el 200 parece que se le dan muy bien. Y yo sigo encantado con su carrera, su técnica, ahora más musculado, pero aún sabiendo correr, manteniendo el troco con la inclinación justa, las rodillas bien altas, y los apoyos en el momento justo donde te permiten cual felino, mantenerte firme y esbelto, con el tobillo flotante, los brazos tirando de tronco para aligerar los apoyos, y la cabeza en su sitio. Todo perfecto.
Si su Leyenda continúa, el mundo de la velocidad habrá dado un salto cuantitativo. Ya que los segundos y terceros puestos, han corrido en tiempos en los que antes de la era Bolt hubieran sido grandes records.

jueves, 21 de junio de 2012

Cúreme Doctor!

La verdad que no sé cuando hemos llegado a este punto. No sé si es algo que nos viene de muy atrás en el tiempo, o ha surgido en nosotros, los humanos, hace relativamente poco. El caso es que incluso, o quizá en este aspecto más que en otros, que tiramos balones fuera, y nos eximimos de nuestra responsabilidad de estar sanos.
Antiguamente había culturas en las que la salud y el bienestar de los individuos estaba en manos de astrólogos. Personas de gran sabiduría que conocían a la perfección lo que pasaba en el cosmos, y como este influía sobre la tierra, y por lo tanto sobre nosotros. Se cree que todo acontecer es debido a la combinación de tres fuerzas, positiva, negativa y conciliadora, (tienen también otros nombres, pero he elegido estos). Y a la hora de concebir una nueva vida actúan las tres. Positiva o activa como masculina. Negativa o pasiva como femenina. Y conciliadora como la tercera fuerza que viene del cosmos. De este modo cobra sentido que nuestras vidas estén regidas por una fuerza astral.
Dichos Astrólogos no solo se limitaban a la contemplación del cosmos, sino que hacían de médicos dentro de los clanes, de manera que cuando alguien requería de sus sabios consejos, estos no se limitaban a un par de pautas que restablecieran su salud. Si no que hacían un riguroso estudio de situación, observando cómo vivía esa persona acorde a sí mismo, a sus propias facultades. Acorde a su núcleo social. Según que horarios establecía sus sueños, vigilias, comidas… y también si se mantenía dentro de los designios cósmicos del momento… Con el tiempo, el conocimiento de aquellos sabios Astrólogos se fue perdiendo, hasta que prácticamente desapareció dicho saber. Y más tarde aparecieron Astrólogos de nueva promoción que no llegaron a comprender bien aquel conocimiento, de modo que fueron sustituyendo esas pautas de conducta, por simple charlatanería.
Este es sencillamente un ejemplo que me ha desviado en parte del tema a tratar. Sin embargo es un reflejo del conocimiento que el hombre tenía y que se ha ido perdiendo. Pero no es el único caso, ya que en muchas culturas antiguas, las personas encargadas de velar por la salud, suelen tener un conocimiento del entorno, de la naturaleza, de las costumbres y del cosmos que difícilmente podemos encontrar hoy en día. Aunque se encuentra, si lo buscas, lo encuentras… algo queda.
En aquellos tiempos, cuando alguien enfermaba y recurría al sabio correspondiente, asumía que el papel protagonista para recobrar la salud lo tenía uno mismo. Sin embargo unos sabios consejos siempre hacen las cosas más fáciles, por lo que seguían al pie de la letra todas las indicaciones que les eran transmitidas. Y siguiendo tales consejos, con fe y esperanza, la salud volvía. Y no para vivir treinta, cuarenta o quizás hasta cincuenta años, sino para vivir muchos años con plenitud de facultades. Este es un dato que a día de hoy nos cuesta creer. Pero sí, antiguamente se vivían muchos años… (La media de vida, o la esperanza de vida, no es un dato muy transparente en este asunto).
Vivir con salud puede ser por una parte estar libre de enfermedades, pero también puede ser vivir sin verse limitado por ninguna enfermedad. Y cuidar y mantener la salud no es tomar una pastilla como prevención. Es un estilo de vida, que en palabras de Buda puede resumirse de manera muy sencilla; “La virtud esta en el camino del medio” No dormir mucho, pero tampoco poco. No comer demasiado, ni muy escasamente… Es cuidar cada aspecto y cada instante del día, y hacerlo de manera moderada, y si puede convertirse en una experiencia gozosa, mejor.
Y no podemos eximirnos de la responsabilidad de permanecer sanos, o de recobrar la salud. Que hay muchas propuestas y muy variadas en nuestra cultura que nos pueden ayudar… desde luego que sí. Pero que nadie, ningún médico, doctor, curandero, Chaman, nos va a curar, ni nos tiene que curar. Eso es algo que depende de nosotros. Aunque los mecanismos biológicos que tenemos en nuestro interior pueden llegar a sorprendernos, pero consciente o inconscientemente es nuestro deber.

sábado, 16 de junio de 2012

ASHYATA SHEYIMASH

Fe, Amor, Esperanza 
La Fe de la conciencia es libertad.
La Fe del sentimiento es debilidad.
La Fe del cuerpo es estupidez.

El Amor de la conciencia llama a lo mismo en respuesta.
El Amor del sentimiento llama a lo contrario.
El Amor del cuerpo sólo depende del tipo y de la polaridad.

La Esperanza de la conciencia es fortaleza.
La Esperanza del sentimiento es esclavitud.
La Esperanza del cuerpo es enfermedad.

Tendencias para la realización del ser:
Primera: lograr, en el transcurso de la vida, todo lo que es satisfactorio y realmente indispensable para su cuerpo.
Segunda: tener en si mismo constantemente una necesidad instintiva inextinguible de perfeccionamiento en el sentido del Ser.
Tercera: esforzarse conscientemente por conocer siempre más a fondo las leyes de la creación del mundo y de la existencia del mundo.
Cuarta: pagar desde el comienzo y cuanto antes por su llegada al mundo y por su individualidad, a fin de ser libre, luego, para aliviar en toda la medida de lo posible, la aflicción de Nuestro Padre Común.
Quinta: siempre ayudar a sus semejantes, así como a los seres de otras formas, con miras a su perfeccionamiento acelerado hasta el grado de autoindividualidad.

Capitulo 27, Relatos de Belcebú a su nieto.
G.I. Gurdjieff  

jueves, 17 de mayo de 2012

Punto 5 Dao Te Ching. Lo imparcial

El cielo y la tierra no tienen benevolencia alguna,
todas las cosas son para ellos como perros de paja.
El sabio no tiene benevolencia alguna,
el pueblo es para él como perro de paja.
El espacio  entre cielo y tierra,
¿no semeja acaso a un fuelle?
Vacío y no se agota;
cuanto más se mueve, más sale de él.
Cuanto más cosas conocemos, más pobres nos hacemos;
es mejor conservar el vacío interior.

martes, 24 de enero de 2012

Conciencia del Despertar

Siempre que se hable del despertar, tenemos que tener presentes también las opciones de dormir, y soñar. O más que opciones los estados, ya que vamos a contemplar El Despertar, como un posible estado alcanzable. Y por lo tanto, el sueño, o “El estar Dormido” es también un estado. Digamos que es el estado habitual del hombre.
En nuestras vidas nos han hablado de personas, o seres que han despertado, o que se han iluminado; lideres de religiones, santos, eminencias… y siempre nos queda la sensación como si hubiera que nacer con algo, alguna predisposición especial para llegar a tal estado. Sin embargo eso no es del todo correcto, bien es cierto que pueden darse circunstancias en la vida que faciliten dicha realización. Pero también es cierto que todo aquel que lo pretenda y recorra el camino, puede lograr ese despertar.
Pero al fin y al cabo, ¿¿que es lo que estamos hablando con eso del despertar?? Es alcanzar un estado de consciencia objetivo que nos permita ver la realidad tal como es. Así dicho suena muy fácil, pero no deja de ser una tarea ardua que pocos hombres han conseguido. Para ello hay que realizar un sinfín de sacrificios, ejercicios, prácticas. Mantener una disciplina ejemplar, y estar cerca de un buen guía o Maestro.
Así que no es la idea de este post hablar de cómo se llega al despertar, si no tan solo de tener “Conciencia del Despertar”, que ya es un paso.
El nacimiento del Buscador:
La figura del buscador en cada uno de nosotros viene inspirada por la conciencia del Despertar. El hombre en su estado habitual está dormido. Todo lo que vivimos no está muy lejos de las cosas que soñamos. Es decir, que realmente no hay mucha diferencia entre lo que soñamos y lo que vivimos, ya que incluso en el estado de vigilia no terminamos de despertarnos. Nuestra vida está condicionada por una visión subjetiva de las cosas. La realidad que podríamos ver, se oculta tras un filtro de condicionantes subjetivos proyectados por nuestra mente. Esta proyección manipula la realidad en función de nuestros deseos y sentimientos, de nuestras fobias y aversiones… Por otra parte, ese estado de sueño en el que permanecemos inmersos, nos impide tener una visión global, una visión de conjunto. Por lo que todo cuanto vemos son pequeñas partes de un todo que no comprendemos. Estos dos fenómenos juntos, la visión parcial, y la visión subjetiva, hacen que nuestra capacidad de acción esté limitada a una respuesta accidental. Como no somos conscientes de la realidad, no podemos prever situación alguna, por lo que cuando queremos dar una respuesta, siempre es demasiado tarde.
En un principio puede parecer que todo lo dicho anteriormente es una locura o bien un rompecabezas sin sentido. Pero eso es tan solo porque es cierto, y por lo tanto, desde nuestro estado habitual de dormidos, no podemos apreciar las diferencias. Y no nos llama la atención todo el sinsentido que es en sí la vida en la que estamos sumidos. Y es ahí donde radica la importancia de llevar nuestra conciencia hacia el Despertar. O bien despertar al Buscador que hay en nosotros. Luego llegar a despertar completamente, ya es otra historia, pero al menos darnos cuenta que en esta vida que nos rodea, y en este cuerpo hay misterios de los que nadie nos habla. Misterios sorprendentes que nos pueden llevar a una visión más amplia de la vida, más cerca de la realidad. A un camino de superación que nos irá librando paso a paso de las cadenas que nos tienen sujetos a ese sueño perenne.
“¿Alguna vez has tenido un sueño, que pareciera tan real que no lo puedes distinguir de la realidad? Y si no pudieras despertar de ese sueño, ¿cómo sabrías que estas soñando?” Matrix.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El Conocimiento.

Hace poco leí lo siguiente; “El conocimiento es algo material y por lo tanto limitado”. A continuación explicaba que si todas las personas quisieran tener acceso a un conocimiento profundo, tocaríamos a tan poco que apenas se apreciaría.
Esto rompió todos mis esquemas. Lo leía en un libro muy bien referenciado y no podía desacreditarlo sin dedicar unos ratos de intensas reflexiones. Por una parte parecía chocar con otra teoría que dice que la información es infinita. O al menos tal como contemplo dichas teorías estas se contradecían. Así que empecé a trabajar al respecto.
En el libro hablaba del conocimiento sobre una evolución espiritual, decía que la mecanicidad del universo ya ha contado con este factor del conocimiento como algo limitado, de manera que ni siquiera todo el mundo se interesa por adquirir tal conocimiento. Esto ya hace que los que si se interesan toquen a una parte mayor. Luego continúa con que no todo el que se interesa logra avanzar, ya que es un camino duro y lleno de sacrificios. De nuevo eliminamos a más personas… así de esta manera tan solo unos pocos pueden acceder a tal conocimiento.
Tras varias conversaciones y reflexiones comencé a ver la diferencia entre conocimiento e información. Por una parte el conocimiento conlleva un movimiento de energía, y la energía es materia, y la materia es limitada, por tanto el conocimiento también es limitado. Pero, ¿Porqué concluimos que el conocimiento conlleva un movimiento de energía? Porque el conocimiento implica experiencia, vivencia. Y esa experimentación produce un cambio a nivel psíquico, físico, emocional o de los tres niveles, en la persona. Todo movimiento de energía conlleva un cambio, una transformación aunque esta sea inapreciable. La información no implica necesariamente una vivencia o experiencia, y por lo tanto tampoco implica, aunque a veces pueda producirse, un cambio. Por ejemplo, que yo sepa que hoy Juan va a comer macarrones… es información. Y puede que esa información no produzca ningún cambio en mí. Sin embargo la experiencia de Juan comiendo los macarrones, implica una experiencia. Y un cambio ya no a nivel digestivo/alimentario/nutritivo, si no como experiencia sensorial. Solo él sabrá exactamente el aroma, sabor, textura… del plato de macarrones. Esa experiencia es conocimiento. Y por lo tanto, en este caso vemos con claridad como ese conocimiento es limitado.
Esta es una de las leyes universales a las que el hombre está sujeto. El conocimiento como tal es limitado, conlleva una vivencia o experiencia, y el camino para alcanzarlo es duro. Y esto es algo aplicable a cualquier campo, bien sea el desarrollo de sí mismo, o el conocimiento sobre alguna materia como puedan ser las matemáticas, la historia, la física… Pero el mismo universo está preparado para ello, haciendo como decía unos párrafos atrás que no a todo el mundo le interesen los mismos campos, ni las mimas materias, y luego dentro de esos intereses, hay quienes estén dispuestos a avanzar por un camino de sacrificios, y aquellos que tomen su interés de una manera más relajada.
En cualquiera de los casos, e independientemente de cuál sea el lugar donde se orientan nuestros intereses, uno de los ejercicios que nunca está de más, es tomar conciencia de las actividades que realizamos el día a día. De esta manera, iremos con el paso del tiempo, logrando un conocimiento al menos, de cómo estamos viviendo.

lunes, 10 de octubre de 2011

GRANDEZA


-Ambos llevamos el mismo tiempo sin comer. Se que a veces se hace duro. Ahora coge el pan, parte un trozo como si fuera para mí…
Así que cogí el pan y lo partí en dos trozos que no eran iguales. Y deje el más grande cerca de mi maestro.
-Bien, tomare para mí lo que has querido para ti.
Así que cogió el trozo pequeño. Yo tome el grande y marche.

viernes, 16 de septiembre de 2011

DUALIDAD. EL JUICIO.

Resulta curioso que la práctica de las distintas religiones nos sitúe en un continuo conflicto entre el bien y el mal, y por añadidura en un mundo dual donde todo tiene su opuesto y contrario.
Sin embargo, si dejamos las religiones un poco de lado, en busca de una vivencia espiritual más universal y menos pautada, y sin entrar en las nuevas corrientes New Age, sino a través de conocimientos que son patrimonio de la humanidad desde hace miles de años… nos muestran que el espíritu es unidad, y la unidad no es dual. Fácil y sencillo. Así visto el día no es lo contrario y opuesto a la noche, sino una continuidad de esta misma. Quizá un ejemplo más claro nos lo de la filosofía taoísta cuando profundiza en el Yin; la quietud, y el Yang; la actividad. En esencia todo es Yang, pero para cuantificar ese Yang hay que crear un referencial. El Yin. Así el viento puede ser Yang si lo comparamos con un lago. Pero ese mismo viento sería Yin si lo comparamos con un fuego. Por lo tanto el ying y el yang no son opuestos y contrarios, si no que son valores referenciales, relativos y complementarios.
En un mundo dual todo está fragmentado, hay más barreras, y estamos siempre condicionados por el eterno conflicto del bien y el mal. Fácilmente dirigible. Si vivimos en la unidad rompemos todas las barreras, abrimos la percepción y la consciencia a una solidaridad universal; yo soy todos, o todos soy yo. O todo soy yo. En principio mi mente, mi cuerpo y mi espíritu no son independientes, sino que forman una misma entidad. Pero seguimos unificando, y yo no soy independiente, sino que formo una entidad junto al resto de personas en el mundo. Y continuamos, ya que la humanidad no es independiente, también forma una unidad con los reinos animales y vegetales, y con el planeta entero, y seguimos y seguimos…

Ahora bien, la vivencia de cada persona, de cada individuo esta diariamente sujeta a un sinfín de normas dualistas… Pronto o tarde, día y noche, egoísta o generoso, pero sobre todo el bien y el mal.
El 80% de los pensamientos que tenemos hoy, serán los mismos pensamientos que tendremos mañana, y el bien y el mal son los protagonistas del 80 % de nuestras decisiones. En cierto modo vivimos atormentados por un sinfín de decisiones bajo la presión del bien y el mal. Sin embargo estos dos polos son en cierta medida una trampa que nos limita en nuestro desarrollo, en el despertar de la consciencia, ya que tras dichos polos esta el juicio.
Para catalogar algo como bueno o malo primero debemos recurrir a la figura del Juez, y este siempre va responder en cierta medida influido por emociones y sentimientos. Este juez es un patrón mental, en realidad somos nosotros los que nos juzgamos siempre y en todo momento. Y es por ello que tan pocas veces coincidamos en nuestros juicios con la persona que contrastemos la opinión, ya que él tendrá sus propios sentimientos y emociones que condicionaran su valor.
En el momento en que recurrimos al juez, estamos acotando y limitando nuestra perspectiva. En definitiva, el ser humano no tiene la capacidad de determinar si algo es bueno o malo.
Ese suceso a valorar, por mínimo que sea va a tener un impacto a escala macro cósmica, aunque nos resulte difícil de creer. Y cualquier valoración de bueno o malo va a estar sujeta a una perspectivo subjetiva, en función a nuestro enfoque, nuestros sentires y nuestras emociones. Por un lado todo lo que sucede, simplemente sucede y repercute en una unidad universal a todos sus niveles. Si tal cosa actúa a nivel unitario, no se puede fragmentar a un plano dual sin perder parte de su totalidad.
Cierto es que hemos creado una realidad dualista y romper dichos esquemas nos resulta muy complicado, sobre todo a la hora de movernos en el día a día. Pero en los momentos en que queremos comprender como o porque suceden ciertas cosas, no lo podemos hacer si nos mantenemos en esa idea de un mundo dual. Sino que debemos abrir nuestra consciencia hacia un enfoque unitario, y empezar a ver una realidad que no esté condicionada al tiempo y al espacio, ya que el espíritu no lo está.


Como decía el juez acota y limita. No juzguéis si no queréis ser juzgados… Hay diversas dificultades a la hora de interpretar ciertas frases que nos han sido legadas, y transmitidas desde hace miles de años. Uno de los problemas más evidentes son las traducciones de las lenguas antiguas a las modernas que hablamos hoy día. Y no solo a nivel gramatical, sino también en la forma de hablar y de expresarse. Siempre he entendido esta frase de manera literal, “No juzguéis si no queréis ser juzgados”. Sin embargo hace poco que he empezado a entenderla de otro modo. Somos nosotros mismos quienes nos juzgamos. Cuando alguien es dado a emitir juicios sobre otras personas, la verdadera dificultad no está en esos juicios emitidos, sino en el patrón mental en que se ve sujeto. Ya que de la misma manera que juzga con ligereza a otras personas, lo hace consigo mismo. Y he ahí el verdadero problema, ya que como decía cuando aparece la figura del juez es para clasificar, acotar y muchas veces condenar nuestra propia conducta. Pero sobre todo para romper ese vinculo que nos dice que somos unitarios, sugiriendo que lo divino es algo ajeno a nosotros y debemos redimirnos para alcanzarlo. Cuando en realidad, lo divino somos nosotros. Todos. Todo.

martes, 3 de mayo de 2011

Al Barca le acusan de teatrismo. Al Madrid le sacan rojas que no son. Han matado a Bin Laden.

Últimamente una parte nada despreciable del mundo ha estado pendiente de esa microliga que están disputando el Barca-Madrid. Y resulta curioso que desde la polémica entrada de Pepe a Alves, hemos visto o he visto videos que demuestran tanto que era roja merecida, como que la roja y merecida tendría que ser para Dani Alves por engañar al árbitro con semejante acrobacia.
¿Donde está la verdad?
¿Para qué tantos medios de información si luego no nos podemos fiar?? Una encuesta sobre cualquier asunto de vital importancia como bien puede ser la cifra de desempleo, la inversión y gasto sanitario… tiene resultados muy contrarios si se leen en un periódico o en otro. Hemos visto telediarios en los que nos han puesto imágenes de pueblos árabes manipuladas o respaldando una información que para nada tenía que ver con la noticia.
Una parte de mí siempre ha pensado que Bin Laden era un personaje de ficción creado y desarrollado por la factoría estadounidense para despistar y entretener al personal, algo muy respaldado por gran cantidad de teorías conspiratorias. Y ahora resulta que lo han matado. Sí, de la noche a la mañana, un grupo de SEALS, los Ferrocarriles de EEUU como dice el gran Carlos Herrera, han entrado en la mansión que no se puede entrar, y han matado aquel que durante años no se sabía ni donde estaba. Pero eso sí, pruebas lo que son pruebas, dos días después no hay. Y aunque las hubiese ¿Que nos animaría a creerlas??? Y no digo que sea mentira, como decía una parte de mí siempre ha pensado que Bin Laden era ficción, pero otra parte de mí, más social, le temía y le hacía responsable directo, como bien nos han enseñado, de los ataques terroristas contra nuestro mundo.
No, no digo que sea mentira que hayan matado a Bin Laden. Pero sí que no tenemos porqué creerlo. En esta sociedad que ha llegado a manipular un video de una falta durante un partido de futbol. Una sociedad en la que Victoria Secret nos enseña un catálogo de ángeles que fuera del tapiz y lejos del photoshop no están tan lejos de cualquier belleza alcanzable. En el que la publicidad nos muestra cosas que cualquier parecido con el producto real es mera casualidad. Y en el que los supuestos medios de información fiables, aquellos que se deben limitar a “informar” buscan más transformar las ideas en favor de manipulaciones interesadas. Nos dejan claro que en este mundo no te puedes fiar de nada.

Así que como dijo John Lennon; I just believe in me. Yo solo creo en mí.
Y no está de más creer en cada uno de nosotros, en nuestro potencial real y dejar de sustentarnos en falsas informaciones cada vez más manipuladas en busca de anular nuestra individualidad. Una individualidad que es necesaria rescatar para luego recomponer los grupos y las sociedades…

viernes, 15 de abril de 2011

Destino, Libre albedrio.

Hace poco en un curso salió a debate el “libre albedrío”, la profesora que daba la clase puso un ejemplo sobre dicha cuestión: ¿Un flautista de una orquesta tiene libre albedrio? No. De manera rotunda. Qué puede improvisar en medio de la partitura… evidentemente, pero casi seguro le cueste el puesto de trabajo. Por lo tanto si quiere fluir en el sentido musical de la orquesta… no tiene libre albedrio. Es decir, en realidad nada nos quita esa libre elección de hacer lo que queremos, sea cual sea ese querer, esa práctica de vida. Sin embargo si tratamos de profundizar en nuestras raíces en busca de una conexión más sutil, más despierta ante el resto de fenómenos que suceden a nuestro alrededor. Si buscamos ese camino de desarrollo interior o de vivencia espiritual, no hay libre albedrío. Sencillamente hay que hacer lo que hay que hacer. Y eso… que es lo que es, bueno el primer paso es descubrir quienes somos cada uno, qué se nos da bien, qué es eso que nos hace disfrutar, ¿con que tarea me veo inmerso en una sensación atemporal? La respuesta a esta pregunta es clave. Cuando por sistema, ante la misma actividad llegamos a tener experiencias fuera del tiempo y del espacio, en cierta medida hemos trascendido a nuestra verdadera raíz. Todo esto nos sirve de seña de identidad, nos da claves a cerca de quienes somos realmente. No soy los años que tengo, ni mi peso ni estatura, ni la cantidad de ligues, ni mi curriculum académico, ni el trabajo que ejerzo… Sí, todo ello compone pequeñas partes de la realidad que somos, pero dice muy poco de nosotros. Este trabajo de autoconocimiento nos puede llevar toda la vida, menuda paradoja. Pero es apasionante, saber para qué estamos aquí. Ahora bien, ¿Qué pinta el “destino” en todo esto? Bueno ese concepto de “destino” está estrechamente ligado al libre albedrío. Sí que hay un destino, ahora que ese destino diga hasta el plato de comida que nos espera en casa al regreso del trabajo… no se hila tan fino. El destino está ahí, junto a nosotros, como si fuera la brújula que nos indica el camino. Podemos atenderle y seguir sus pasos, o ignorarle. Pero de nuevo si queremos llegar a puerto, no podemos menos que dedicarle un poco de atención. Evidentemente no va a definir cada uno de los pasos que debemos dar en la vida, pero sí aquellos pasos especialmente significativos, impulsados por una sensación de convicción que no está sujeta a ninguna lógica. Cuando parece que somos movidos por una fuerza que surge de nuestras entrañas, y que desafía cualquier expectativa, entonces estamos bajo la guía de ese destino. Cuestión de fe, más bien cuestión de ver, de estar despierto. Todos hemos tenido alguna sensación atemporal, y tomado alguna decisión fuera de toda lógica que desde un punto de vista trascendente, ha sido correcta. El destino nos indica el rumbo, y el libre albedrío nos dice como hacer el viaje. A veces pueden parecer una misma cosa, sin embargo hay matices que los diferencian. Pero en el sentido práctico de la vida… merece la pena atender a estas cuestiones… Supongo que eso son valoraciones personales. Yo apuesto a que sí. Creo que son unas herramientas que nos llevan a otras realidades, a una amplitud de visión, de conciencia, que nos permite un mayor entendimiento del mundo. Y nos ponen en la vía del regreso al origen.

martes, 12 de abril de 2011

Dijo el Buda (3/3):

"¿Para qué hacer cosas de las que luego tendrás que arrepentirte? No es necesario vivir con tantas lágrimas. Haz sólo lo que esté bien, aquello de lo que no tengas que arrepentirte, aquello cuyos dulces frutos recogerás con alegría."
"Apresuraos en hacer el bien; refrenad vuestra mente hacia el mal, ya que quienquiera que es lento en hacer el bien, se recrea en el mal"
"1. Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento y son creaciones de la mente. Si uno habla o actúa con un pensamiento impuro, entonces el sufrimiento le sigue de la misma manera que la rueda sigue la pezuña del buey... 2. Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento y son creaciones de la mente. Si uno habla o actúa con un pensamiento puro, entonces la felicidad le sigue como una sombra que jamás le abandona".
“La meta principal es la autorrealización intima del Ser, no debe descuidarse por las metas secundarias, y el mejor servicio que puede hacerse a los demás es la liberación de uno mismo” “La mayoría de los seres humanos, son como hojas que caen de los árboles, que vuelan y revolotean por el aire, vacilan y por último se precipitan en el suelo. Otros, por el contrario, casi son como estrellas; siguen su camino fijo, ningún viento los alcanza, pues llevan en su interior su ley y su meta”
"Como la lluvia penetra en una casa con mal tejado, así el deseo penetra en el corazón mal entrenado"
"No ocupéis la mente con necedades y no malgastéis el tiempo en cosas vanas"
"El odio nunca se extingue por el odio en este mundo; solamente se apaga a través del amor. Tal es una antigua ley eterna".
Buddha.

viernes, 25 de marzo de 2011

Dijo el Buda (2/3):

“Es fácil ver las faltas de los demás, pero ¡qué difícil es ver las nuestras propias! Exhibimos las faltas de los demás como el viento esparce la paja, mientras ocultamos las nuestras como el jugador tramposo esconde sus dados.”
“El hombre que tiene miedo, busca refugio en los montes, en los bosques sagrados o en los templos. Sin embargo tales refugios no sirven, pues allí donde vaya, sus pasiones y sus sufrimientos lo acompañarán.”
“Al igual que la leche fresca no se vuelve agria de golpe, tampoco los frutos de las malas acciones llegan de repente. Su malicia permanece escondida, como el fuego entre las brasas.”
“Tu peor enemigo no te puede dañar tanto como tus propios pensamientos. Ni tu padre, ni tu madre, ni tu amigo más querido, te pueden ayudar tanto como tu propia mente disciplinada.”
“El que hace acequias controla el agua, el que fabrica flechas las hace derechas, el carpintero domina la madera y el sabio domina su mente.”
“Disfruta vigilando, cuida tu propia mente, sácate a ti mismo del camino de la miseria, como se hace con el elefante que se ha metido en el barro.”
“Por pequeño que sea un deseo, te mantiene atado, como el ternero a la vaca.”
“No trates de cambiar tu deber por el de otro, ni descuides tu trabajo por hacer el de otro. No importa lo noble que éste pueda ser. Estás aquí para descubrir tu propio camino y entregarte a él en cuerpo y alma.”
“El verdadero buscador no se identifica ni con el nombre ni con la forma, no se lamenta por lo que no tiene ni por lo que pudo haber sido.”
“Domina tus palabras, domina tus pensamientos, no hagas daño a nadie. Sigue fielmente estas indicaciones y avanzarás en el camino de los sabios.”

miércoles, 9 de marzo de 2011

Dijo el Buda (1/3):


“Nuestras buenas y malas acciones nos siguen casi como una sombra”
“Como una sólida roca no se mueve con el viento, así el sabio permanece imperturbado ante la calumnia y el halago”
"En verdad que vivimos felices si no odiamos a aquellos que nos odian, si entre hombres que nos odian habitamos libres de rencor".
“Una mente irreflexiva es un pobre techo. La lluvia de la pasión inundará la casa. Pero al igual que la lluvia no puede atravesar un techo fuerte, tampoco las pasiones pueden penetrar en una mente ordenada.”
“Sabios son aquellos que dominan el cuerpo, la palabra y la mente. Ellos son los verdaderos Maestros.”
“Como el viajero que al volver de un largo viaje, es recibido por su familia y amigos, del mismo modo las buenas obras hechas en esta vida, nos recibirán en la otra, con la alegría de dos amigos que se vuelven a encontrar.”
¡Despertaos! Nunca seáis negligentes. Seguid la ley de la virtud. El que practica la virtud vive felizmente en este mundo y en el próximo.
"Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo".
“El hombre que hace el mal sufre en este mundo y sufre en el otro. Sufre y se lamenta al ver todo el daño que ha hecho. Sin embargo, el hombre que hace el bien es feliz en este mundo y también lo es en el otro. En ambos mundos se regocija, viendo todo el bien que ha hecho.”
“Del mismo modo que se custodia un pueblo fronterizo, guárdate a ti mismo, por dentro y por fuera. No dejes de vigilar ni un momento, si no quieres que la oscuridad te venza.”
"La vigilancia es el sendero hacia la inmortalidad, la negligencia es el camino hacia la muerte. Aquellos que permanecen vigilantes nunca mueren, los negligentes son como si ya estuvieran muertos.”
“El perfume de las flores no va contra el viento. Ni el del sándalo ni el de la rosa o el jazmín. Sin embargo, el perfume del hombre virtuoso se extiende por todas partes y en todas direcciones.”

lunes, 29 de noviembre de 2010

Meditación


Cuando el agua de un lago está agitada, todos los sedimentos del fondo se levantan, el agua se vuelve turbia y no se ve en profundidad.

Si el lago está en calma, los sedimentos se precipitan al fondo dejando el agua pura y clara, y llegando a ver en profundidad como es la verdadera realidad del fondo del lago.

Así es en la mente, si está en calma se vuelve pura, y se puede ver con absoluta claridad llegando a conocer la verdadera realidad.

sábado, 20 de noviembre de 2010

La enseñanza más valiosa.

Ya estaba listo. Habían pasado más de veinte años desde que mi Maestro me tomo por discípulo. Desde entonces he atendido junto a él a infinidad de pacientes, y he aprendido a reconocer como era la salud de aquellos por medio de diferentes síntomas; según sus movimientos, el color de la tez, la lengua, la articulación de sus palabras, sus olores, el pulso…
Y de pronto, el Maestro me plantea un cambio. Ya estoy listo y puedo emprender el vuelo, me dijo. Pero antes de partir debo contestarle una última pregunta. ¿Por qué jamás, estudie todo lo que estudie, aprenda todo lo que aprenda, porqué nunca seré capaz de sanar a nadie?
La pregunta en sí ya me dejo frío. Mi Maestro no suele usar términos como jamás o nunca. Y de pronto en una misma frase hace tanto hincapié en un concepto del que no suele ser muy amigo. Por otra parte me vi tan desconcertado que le solicite unos días de retiro para buscar la respuesta. Me los concedió y partí.
Me fui a un rincón del bosque. Uno de esos lugares junto a un río que tanto me han gustado siempre, donde puedo pensar en la tranquilidad de la naturaleza.
Pasaron varios días. No abrí ni un solo libro, ni hable con persona alguna, sabía que esa respuesta ya la tenía y solo debía encontrarla dentro de mí. Al cabo de este tiempo regrese.
-Maestro. Creo saber la respuesta.- Le comente.
- (Contesto, como muchas veces con un solemne silencio y una invitación con la mirada para que me animase a responder)
- Así que comencé a contarle las conclusiones a las que llegue tras varios días de meditación y reflexiones:
Bien, tal y como se ve en el momento que me llega dicha pregunta, como ultima parte de mi formación debe tratar ciertos asuntos de una importancia reveladora. Pero lo primero que me ha desencajado, que en estos años de aprendizaje y prácticas, muchos de los pacientes con los que he trabajado, han evolucionado muy favorablemente. Llegando en casos a recobrar una plena salud. Sin embargo en dicha pregunta no solo se ignora este detalle, si no que se niegan ciertas capacidades adquiridas.
Supongo que en un lenguaje coloquial, bien puedo decir que efectivamente ya he curado o sanado a multitud de pacientes. Entonces bien, a partir de ahí veo que debo hacer una distinción entre el lenguaje coloquial como forma de hablar y el lenguaje interior, en el cual si que debo reconocer que en ningún momento he sanado ni sanare a nadie. Y debo comprender e interiorizar dicha afirmación de manera categórica. (De ahí el uso de las palabras jamás y nunca que empleo el Maestro en la pregunta).
Si pensara en lo contrario. En que en mi reside el poder de sanar, o que yo tengo un don, o que por los conocimientos adquiridos dispongo de una posición como para sanar. Es indudable que caería en un grave error, ya que perdería la perspectiva de la realidad, perdiendo el centro de referencia, anteponiendo mi propio ego, como centro. Despertaría a un plano egocéntrico de la vida. Y eso me apartaría de la verdadera realidad. Comprendo entonces que el centro es algo infinitamente superior a mí. Es un campo que no puedo abarcar en su totalidad, pero en el que estoy inmiscuido. Y por lo tanto debo permanecer humilde. Esa es la primera gran enseñanza. La humildad.
Una vez comprendido esto, veo que el Ego es una trampa que nos mantiene sujetos a un mundo material. Sin embargo, el mundo real está por encima de ese mundo material, es el tejido que sustenta la forma. Pero que no tiene forma, ni tiempo. No se puede medir ni cuantificar. Sin embargo sí que hay una evidencia que se manifiesta como información o función. Es como si dijéramos que las personas no somos lo que definen nuestras formas, si no lo que dicen nuestras acciones. Por lo tanto, en este caso, mis actos van encaminados a la sanación. Por lo que debo dedicar todos mis actos al propósito de esa fuerza suprema que ocupa por derecho propio esa posición de centro. Y entender que lo único que está en mi mano es hacer o no, lo que debo hacer. Independientemente del resultado. Y que este, no es una consecuencia directa de mis actos, si no un cúmulo de circunstancias que están todas ellas por encima de mí, y lo único que yo he hecho, ha sido siempre una pequeña contribución.
De todo esto me quedan dos valiosas lecciones: La primera como ya dije es la humildad. Y la segunda es no dejar que el Ego me dirija.
Cuando terminé con mis explicaciones respondió:
- Demasiadas palabras. Cuando logres mayor conocimiento serás capaz de sintetizar más tus ideas.
En cuanto al mensaje de tu respuesta. Estás en lo cierto. Ahora comprendes. Pero no debes limitar esta comprensión a tu conocimiento intelectual. Si no que debes interiorizarla de manera que forme parte de ti.
Ahora estás listo. Mañana emprenderás tu camino.

viernes, 29 de octubre de 2010

Realidad o Ficción

¿Cómo sabemos si el mundo en que vivimos es real, o simplemente es un mundo creado por nuestra mente, en función de nuestros deseos, apegos, aversiones e indiferencias?
El primer paso que debemos dar, es el reconocimiento de que tal cosa sucede. Es decir, admitir que no siempre vivimos en un mundo real, ni nos comportamos según los patrones que las circunstancias reales requieren. Comprender o distinguir esta diferencia nos llevaría a una práctica de autoconocimiento y evolución de la conciencia, hasta llegar a identificar lo real, de lo creado por nuestra mente. Pero si somos conscientes de que podemos llegar a comportarnos según patrones creados por nuestra propia mente, en función de mecanismos rutinarios, de mecanismos auto protectores, o bien por el influjo del deseo y la aversión. Tenemos ya un paso dado para que en la hora de analizar la situación, podamos comprenderla desde un abanico más amplio de posibilidades.
Imaginemos que nos vamos a duchar. Por lo general siempre seguimos un patrón rutinario desde que entramos hasta que salimos de la ducha. El champú tiene su sitio. Igual que el gel el suyo. Son fijos e inamovibles. Sin embargo alguien se ha duchado antes que nosotros y ha terminado uno de los botes de jabón, y lo ha sustituido por otro de otra marca y modelo, pero que inmediatamente hemos identificado como el nuevo producto para nuestro aseo. Y para concretar los detalles, tampoco está en el sitio exacto que le correspondería. Bien, nosotros hemos comenzado el proceso de la ducha, hemos visto el cambio que ha habido, y hemos continuado con nuestro proceso. En el momento que necesitamos ese producto, mecánicamente ( que no instintivamente), vamos a buscarlo en el lugar de siempre. Alargamos el brazo, vemos que no está y entonces rectificamos volviendo a la realidad.
Lo importante del ejemplo no son los detalles en sí, sino la experiencia. Ya que es algo que de una u otra manera a todos nos ha pasado. Y es un detalle sencillo que nos revela varias cosas. Por una parte, hemos concretado que sí que hemos visto el cambio producido en el baño, incluso con detalle hemos dado por hecho que la mente ha registrado el cambio. Sin embargo al actuar de un modo mecánico, en el que la concentración o conciencia está más relajada, nuestra mente nos ha impulsado a actuar del mismo modo que siempre. En un caso como este no es más que por mera comodidad. Y como es un ejercicio sencillo, inmediatamente ha visto el fallo rectificando y tomando conciencia de la realidad para actuar de nuevo acorde a esta.
Sin embargo en muchos procesos de la vida, y en muchos momentos del día, nuestra mente rechaza la realidad y la condiciona a nuestro gusto, necesidad o apetencia. Por muchos factores distintos y de muchas formas muy sutiles. A veces nos damos cuenta de los errores, y como en el ejercicio volvemos atrás y actuamos de otro modo. Sin embargo en muchos otros casos, nos empeñamos una y otra vez, limitando nuestra vista a nada más que una única posibilidad, y esta posibilidad es una ilusión creada por nuestra mente. Lo que nos mantiene encerrados en un círculo de error tras error.
Seguramente si analizamos las situaciones en las que nos hemos visto atrapados en una cadena de acontecimientos nada compensatorios, podemos ver que nuestra forma de plantear las situaciones era un tanto “personalizada”. Por lo tanto, cuando veamos que nuestro caminar, una y otra vez nos lleva a un mismo punto de confrontación. Lo mejor es que volvamos al origen, al principio, nos despojemos de nuestros condicionantes, analicemos la situación con la máxima ecuanimidad y emprendamos de nuevo el camino. Seguro que esta vez nos lleva al éxito.